El magnate nigeriano Femi Otedola se dispone a invertir 100 millones de dólares. A cientos de millas de distancia, Wuroyda Danke, un guardia de seguridad de 28 años, planea gastar 150 dólares que le ha prestado su abuela. En Texas, Galahard Woghiren está preparando una inversión de 3.000 dólares. Los tres tienen el mismo objetivo: comprar una participación en el negocio de refinerías de Aliko Dangote.El plan de Dangote Petroleum Refinery and Petrochemicals FZE de recaudar hasta 2.000 millones de dólares en la mayor oferta pública inicial de África ha desatado el frenesí entre los inversores de toda Nigeria, atrayendo el interés tanto de algunas de las personas más ricas del país como de inversores noveles. Este debut en el mercado público, poco habitual para un activo industrial de esta envergadura en el continente, supondrá una prueba de la profundidad del mercado que solo se da una vez en una generación. Aunque Dangote aún no ha revelado los detalles de la venta, los bancos y las agencias de valores locales están contribuyendo a impulsar el interés en la nación más poblada de África mediante la apertura de cuentas para estudiantes, ingenieros, banqueros y propietarios de pequeñas empresas, y ofreciendo crédito a algunos inversores. Este impulso evoca recuerdos del auge de la inversión minorista que terminó con la crisis financiera mundial y provocó un retroceso en el mercado de valores.Mientras que los mercados bursátiles mundiales se han visto cautivados por las salidas a Bolsa de compañías dedicadas a la inteligencia artificial, los inversores en África están apostando por algo mucho más tangible: la seguridad energética. El entusiasmo que rodea a la refinería de Dangote refleja la importancia estratégica de la instalación en África. Construida con un coste de unos 20 000 millones de dólares, la refinería produce de 650.000 barriles diarios de petróleo y alcanzó su plena capacidad semanas antes de que el conflicto de Oriente Próximo intensificara la preocupación por el suministro mundial de combustible. Dangote tiene previsto utilizar los ingresos de la salida a Bolsa para ampliar aún más la refinería y aspira a una valoración de más de 40.000 millones de dólares. “La importancia de la salida a Bolsa va más allá de la propia operación”, afirmó Danladi Verheijen, socio director con sede en Lagos de la firma de capital riesgo Verod Capital Management. “Tiene el potencial de reforzar los cimientos del mercado de forma directa para los inversores a largo plazo. La venta podría ayudar a subsanar la falta de profundidad del mercado nigeriano. La capitalización bursátil de la Bolsa nigeriana equivale a solo el 22 % del producto interior bruto. El porcentaje contrasta con el 131% de la India y el 245% de Sudáfrica, lo que pone de manifiesto la magnitud de la actividad económica que sigue al margen de los mercados públicos y que depende de los bancos. Los responsables políticos también están allanando el camino para la demanda. La Comisión Nacional de Pensiones de Nigeria flexibilizó las normas que impedían a los fondos invertir en salidas a Bolsa de empresas sin un historial de pago de dividendos, lo que ha permitido a los emisores acceder a un fondo de ahorro para la jubilación por valor de más de 17.000 millones de dólares.Sin embargo, habrá que convencer a los inversores nigerianos a largo plazo para que vuelvan a la renta variable tras años de decepciones y volatilidad. Tienen motivos para mostrarse cautelosos. Durante la recapitalización bancaria de mediados de la década de los años 2000, las entidades crediticias recaudaron miles de millones de inversores minoristas, muchos de los cuales pidieron préstamos a esas mismas entidades para comprar sus acciones. Cuando el mercado bursátil se desplomó en 2008, esos préstamos se convirtieron en morosos, lo que provocó ventas forzadas, fuertes pérdidas y una crisis bancaria que llevó al banco central a intervenir en ocho entidades crediticias. El episodio, agravado por años de volatilidad monetaria y crisis económicas, destrozó la confianza en la renta variable.Para evitar que se repita la situación, la Comisión de Valores y Bolsa de Nigeria ordenó el martes a los corredores de Bolsa que dejaran de promocionar la OPV, añadiendo que el organismo regulador no había recibido ninguna solicitud para la venta. Aun así, la oferta podría ser el catalizador necesario para atraer a inversores minoristas y dar mayor profundidad al mercado. La refinería recibió 2.000 millones de dólares en solicitudes para una colocación privada de acciones, según declaró el magnate en el canal de noticias Arise TV el 21 de mayo. Eso duplica los 1.000 millones de dólares que la empresa pretendía recaudar con una valoración de 39.100 millones de dólares, según una copia del folleto a la que ha tenido acceso Bloomberg.“Hemos completado con éxito una serie de actividades de presentación de la empresa y de sondeo del mercado, tanto a nivel nacional como internacional, y nos ha animado el nivel de interés recibido por parte de inversores locales e internacionales”, afirmó la empresa. El grupo aún no ha concretado el volumen, el calendario ni la estructura de la OPV.La demanda de la venta también se ha visto impulsada por un repunte del 58% —en dólares— del índice bursátil de referencia de Nigeria este año, solo superado por el repunte del mercado surcoreano impulsado por la inteligencia artificial. La salida a Bolsa de la refinería Dangote tendría un impacto positivo “tremendo” en Nigeria y en los mercados de capitales regionales, afirmó Aigboje Aig-Imoukhuede, presidente de Access Holdings, matriz de Access Bank, la mayor entidad crediticia de Nigeria. Se trata de un “cambio de juego potencial que podría atraer inversión internacional” a la región, señaló.
El grupo petrolero Dangote prepara la mayor salida a Bolsa de África, valorada en 40.000 millones de dólares
Prevé recaudar 2.000 millones de dólares en una operación que ha desatado la fiebre inversora en Nigeria










