El futbolista argentino Lucas Trejo, que actualmente juega en Venezuela, reveló que perdió contacto con su familia tras los terremotos de 7,2 y 7,5 que afectaron al país y aseguró que sus allegados se encontraban en una de las zonas más golpeadas por el desastre. A través de sus redes sociales, el defensor manifestó su preocupación por la falta de noticias sobre sus familiares y pidió ayuda para localizarlos. “Pido ayuda, por favor. No sé nada de mi familia, por favor oren por ellos. Quiero creer que no estaban ahí”, escribió.

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Trejo, de 38 años y jugador del Club Sport Marítimo de La Guaira, precisó que sus familiares se encontraban en un edificio ubicado en la zona de Playa Grande, en el estado de La Guaira, donde se reportaron derrumbes y daños estructurales como consecuencia de los sismos. Nacido en Córdoba, el defensor inició su carrera profesional en España vistiendo la camiseta del L’Escala FC, para luego dar un salto significativo en 2007 hacia el fútbol de Grecia. Allí fue contratado por el Atromitos FC, club con el que llegó a competir en la máxima categoría del país helénico, sumando además una posterior experiencia en el Ethnikos Asteras FC antes de regresar al continente americano. Sin embargo, uno de los capítulos más exitosos y recordados de su recorrido deportivo tuvo lugar justamente en Venezuela, donde se transformó en una pieza fundamental del Monagas Sport Club tras su llegada en 2016. Con el conjunto de Maturín, el central argentino no solo se consolidó rápidamente en la titularidad marcando goles importantes frente a rivales como Mineros, Deportivo Anzoátegui y Carabobo, sino que también formó parte del histórico plantel que se consagró campeón del Torneo Apertura 2017 ante Caracas FC y que, un año más tarde, representó al país en la Copa Libertadores de América frente a Cerro Porteño. Un panorama crítico en la zona del desastre El operativo de rescate en Playa Grande y las regiones aledañas avanza a contrarreloj en medio de un escenario sumamente complejo debido a las fallas en los servicios básicos y las telecomunicaciones. La violencia del doble sismo provocó la caída de numerosas estructuras tanto en la capital como en la región litoral, dejando atrapadas a decenas de personas. Ante la magnitud de la catástrofe, el gobierno venezolano declaró el estado de emergencia en todas las áreas afectadas. El balance preliminar de las autoridades reporta al menos 32 víctimas fatales y más de 700 heridos, aunque los equipos de emergencia advierten que estas cifras se incrementarán a medida que los rescatistas logren remover los escombros de los edificios colapsados. LT