Tras una larga y tensa reunión en el Ministerio de Trabajo de Santa Fe, el empresario interesado en comprar Sudamericana de Lácteos, Pablo González, y la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera (Atilra) llegaron a un principio de acuerdo respecto al formato con el cual se retomaría la actividad en la planta y permitiría destrabar la adquisición de la compañía, que se encuentra inactiva desde principio de año.El punto de conflicto radica en la aplicación del Artículo 223 bis, que permite la suspensión temporaria del pago de las cargas sociales por tres meses, además de aplicar una reducción salarial transitoria. Para González, este punto es central para cerrar la compra y emprender la reactivación de la fábrica.No obstante, desde Atilra plantearon sus reparos a los despidos transitorios de parte de la planta de empleados que se iban a llevar a cabo, el monto y forma de pago de las indemnizaciones y, aseguraron que la aplicación de la mencionada normativa derivaba en la suspensión del personal, por lo cual no estaban habilitados legalmente para trabajar.Estos desacuerdos llevaron a que González no avanzara en la compra y paralizara la operación.El principio de acuerdo alcanzado hasta el momento establece la puesta en marcha de esta normativa, pero no se llevarían a cabo despidos y se establecería una reducción de entre el 50% y 75% de la jornada laboral, dividiéndola en turnos, comentaron ambas partes a Clarín Rural.Cabe recordar que Sudamericana de Lácteos, que posee marcas como Sudamlac, Tambería Holandesa, Pensilvania y Tuca, entre otras, y emplea a 78 personas, se encuentra en la localidad santafesina de Díaz, de apenas 2200 habitantes. A la fecha, el actual dueño, es Sergio Servio, titular de Lácteos Servio de Villa María. La compañía debe más de cuatro meses de sueldos y mantiene deudas con tamberos y prestadores de servicios.“En principio hubo un entendimiento que el martes que viene o la semana próxima estaríamos rubricando el acuerdo. Pero remarcó el ‘en principio’, porque hace un mes atrás también habíamos alcanzando un entendimiento, hablamos con la gente para explicar que estaba todo bien y de repente se dio vuelta. Pero esta vez las charlas fueron en el Ministerio”, aseguró González a este medio.Según relató González, desde el gremio “se fijaban en cada punto y coma del artículo y no estaban dispuestos a hacer concesiones transitorias por tres meses como para poder reactivar la situación. Así que, finalmente, llegamos a un punto medianamente intermedio, el cual hay que instrumentarlo en los papeles y el martes que viene tendríamos para firmar”.“Logramos llegar a un entendimiento con respecto al artículo 223 bis, pero básicamente la discusión era la parte no remunerativa, que hace que uno evite por tres meses las cargas sociales proporcionales. Pero bueno, logramos saltear el inconveniente. Fue una reunión tensa, pero en los últimos 15 minutos se pudo destrabar con una novedad: en principio yo había reestructurado la fuerza productiva al 75% de lo existente ahora. En este caso lo que hablamos es que no se va a despedir gente”, pero sí “se va a hacer una reducción de horario de entre 50 y 75%”.De concretarse la firma de este acuerdo, González indicó que en esa misma semana se haría el traspaso formal del paquete accionario y a partir de ese momento “hay 10 a 15 días para poner a punto operativa la planta, en cuestiones de higiene, sanitización y la puesta a punto”.Lo dicho por González fue rectificado por el el secretario de la Seccional Gálvez de Atilra, Nicolás Garnero. “Ayer llegamos a un principio de acuerdo en donde, de no pasar nada raro, el martes que viene se podría firmar el acuerdo”, dijo el representante del gremio.Garnero comentó que el acuerdo consiste en que “en los próximos 90 días, a partir de la rúbrica, la gente trabajaría media jornada y no se despediría a nadie. La diferencia con lo hablado anteriormente es que ellos querían tener trabajando a la gente, pero suspendida, cuestión que es ilegal. Lo mismo con el acuerdo para el pago de indemnizaciones, que no se corresponden con parámetros que le corresponden desde lo económico al personal”.“Ahora falta que ellos nos pasen lo notificado en el acuerdo, revisaremos que no se haya cambiado nada y que esté encuadrado en el marco legal para ya firmar”, concluyó.
Hubo principio de acuerdo entre un empresario y el sindicato par la compra una láctea que está paralizada desde principio de año
Pablo González y Atilra llegaron a un entendimiento que sería ratificado el martes que viene y daría por finalizado el conflicto.La firma no paga los sueldos hace cuatro meses y mantiene una abultada deuda con tamberos y proveedores de servicios.






