La Cámara de Representantes de Estados Unidos ha aprobado en la Comisión de Asignaciones un billón de dólares para el presupuesto de las Fuerzas Armadas de 2027 y ha autorizado el cambio de nombre oficial de "Departamento de Defensa" a "Departamento de Guerra", consolidando un viraje de la política militar estadounidense. El nuevo paquete de financiación militar es histórico y marca la senda impuesta por Donald Trump de escalar el gasto bélico de EE. UU.El presidente de Estados Unidos había solicitado un presupuesto militar de 1,5 billones de dólares. La aprobación de la ley fiscal en la Cámara Baja, que ahora pasará al Senado, cimenta un suelo de un billón de dólares en gasto en defensa (o guerra, según el argot de la Casa Blanca). La aprobación de la Comisión fue de 34 a favor frente a 27 votos en contra, lo que anticipa una encarnizada lucha partidista en el resto del camino legislativo.
Esta financiación inicial será engordada, previsiblemente, con otras partidas asignadas en distintas normas y los famosos procesos de "reconciliación" presupuestaria, más laxos en los requisitos de votos. El Pentágono ha amenazado con que, de no aprobarse esta última norma de reconciliación con una partida de 350.000 millones de dólares, reasignará el gasto de munición hacia la construcción de drones.








