Para la Real Academia Española (RAE), una odisea es un viaje largo lleno de aventuras y dificultades, o también una sucesión de peripecias desagradables. Nosotros, sin embargo, queremos darle una visión algo más optimista, y lejos de que nos parezca algo dificultoso y con desagradables experiencias, lo convertimos en un viaje donde estas son gratificantes y emocionantes. La Odisea, un poema épico escrito por Homero en el siglo VIII antes de Cristo, narra la historia de Odiseo, también conocido como Ulises, el gran rey de Ítaca, así como un héroe de la mitología griega, a quien se le atribuye la astucia de crear el caballo de madera que permitiría al ejército de los aqueos entrar en la ciudad de Troya y conquistarla. La Ilíada es la primera parte de esta historia, donde Homero narra cómo sucede y termina la guerra, hasta que finalmente Ulises y el resto de guerreros griegos consiguen entrar en Troya. Pero ¿qué ocurre después? Pues bien, la Odisea, la segunda parte, se inicia con la vuelta de Ulises a su patria, Ítaca, donde le esperan pacientemente su mujer Penélope y su hijo Telémaco. Ulises desafía a Poseidón, diciendo que han ganado la guerra gracias a él. El dios del mar se enfada tanto que le condena a un viaje de vuelta a su patria que durará 10 interminables años por el océano, donde tendrá que batirse con cíclopes y sirenas que le atraen con su canto. Solo venciéndolos a todos finalmente conseguirá, 20 años después de su salida, llegar a su destino. Un viaje siguiendo las huellas de Ulises por el MediterráneoEsta maravillosa épica griega nos sirve de telón de fondo para viajar, aunque sin tantos infortunios, por la Magna Grecia con EL PAÍS Viajes. Malta e Italia, Odisea en la Magna Grecia tendrá como anfitrión a Kike Gadea, escritor y enamorado de Italia desde antes de pisarla por primera vez y en la cual ha sido guía, entre otros sitios, durante 25 años. “El objetivo de este viaje es convertir la Odisea en una experiencia vivida sobre el terreno. No se plantea como un circuito convencional, sino como una travesía cultural y emocional por paisajes del Mediterráneo asociados tradicionalmente al viaje de Ulises. La intención es que el viajero no solo visite destinos, sino que entienda cómo cada puerto, isla, estrecho y promontorio dialoga con un episodio homérico y con los grandes temas del poema: el hechizo, el peligro, la navegación, la tentación y el regreso”, nos explica. Kike ha recorrido la península desde los Alpes hasta Sicilia, conociendo cada pequeño rincón. Estudió arquitectura y filologías, hispánica e italiana. Es además acuarelista, gastrónomo y sumiller. Un gran conocedor de la cultura itálica, su gran pasión. De ahí que sea el anfitrión perfecto de este viaje que zarpará desde España el próximo 12 de septiembre y que tendrá una duración de nueve días. El título ya nos da muchas pistas de lo que se encontrará el viajero durante esos nueve días. “La expresión Magna Grecia sitúa el marco cultural del itinerario: Sicilia, Calabria, Nápoles y su entorno forman parte de ese gran espacio donde la herencia griega fue decisiva. El nombre resume muy bien la idea del programa: seguir las huellas de Ulises no en abstracto, sino en una geografía concreta de islas, estrechos, volcanes y costas que conservan la memoria del mito”, añade.Por eso el itinerario está pensado como una progresión simbólica entre Malta e Italia, articulada a través del mar. “Malta funciona como el umbral del viaje y como territorio de Calipso —la ninfa de la isla de Ogigia que rescata y retiene a Ulises durante siete años tras un naufragio—; después, la ruta entra en Italia por Sicilia y avanza hacia las Eolias, Nápoles y el Circeo. Es decir, no son dos países unidos de forma casual, sino una sola narración geográfica”, añade el autor. Primero, el mundo del encantamiento, después el paso por los peligros del estrecho, más tarde el reino de los vientos, luego la seducción de las sirenas y, finalmente, el hechizo de Circe y la idea del regreso. El propio resumen de la ruta explica esa secuencia como “Calipso, cíclopes, Escila y Caribdis, Eolo, las sirenas, Cumas, Circe y, finalmente, el regreso”.Qué ver en Italia y Malta: los ‘highlights’ del viajeHay varios lugares especialmente emocionantes por su fuerza paisajística y simbólica durante esta travesía. Son Malta y Gozo que abren el viaje con la memoria de Calipso y la belleza insular que retiene al viajero. También lo es el estrecho de Mesina, un estrecho marino que separa la isla de Sicilia de la península itálica. Tal y como nos señala Kike Gadea este es uno de los momentos cruciales del viaje porque se presenta como el paso entre Escila y Caribdis, los terribles monstruos marinos que quieren acabar con Ulises. Después, la parada en la isla de Stromboli y las islas Eolias aportan la experiencia del volcán, el mar y el viento, en conexión con el episodio de Eolo, el dios del viento que ayuda en la travesía a Ulises. Por su parte, la ciudad de Nápoles introduce el imaginario de Parténope y de las sirenas, mientras que el parque nacional del Circeo, en Italia, ofrece uno de los paisajes más poderosos de toda la ruta, asociado al mito de Circe. En el mito, cuando la tripulación de Ulises llega a la isla de Eea, Circe les espera con un banquete, lo que no saben es que todos tras comerlo se convertirán en cerdos. “Lo que hace especial a este viaje es que une de forma muy orgánica literatura, mito, paisaje y navegación real. No se trata solo de ver lugares bellos, sino de recorrerlos con una lectura cultural detrás, sintiendo que el viaje avanza como una narración. Eso le da una profundidad poco habitual. Por eso se recomienda especialmente a viajeros curiosos y sensibles al Mediterráneo, a la historia antigua, a Homero y a las rutas con contenido, así como a quienes buscan una experiencia menos estándar y más evocadora”. *Si quieres más información sobre este y otros destinos para viajar por Europa, consulta nuestra web de EL PAÍS VIAJES.Puedes seguir a EL PAÍS VIAJES en Facebook e Instagram, o suscribirte aquí a la newsletter de EL PAÍS Viajes.