A diferencia de otras redes sociales, tiene en cuenta nuestro comportamiento (qué vídeos vemos completos, en cuáles nos detenemos…) y no tanto las cuentas que seguimos
Abres TikTok para ver un vídeo rápido. Pero, cuando quieres darte cuenta, han pasado 25 minutos y sigues deslizando el dedo por la pantalla: un vídeo de cocina da paso a otro sobre viajes, luego a una entrevista, un análisis de un producto tecnológico… Parece que la red social sabe exactamente qué te interesa.
Esa sensación no es casual, porque el algoritmo de TikTok es realmente uno de los sistemas de recomendación más sofisticados de Internet: una tecnología diseñada para seleccionar y ordenar los vídeos que aparecen en la pestaña “Para ti”. Su influencia es tan grande que determina qué contenidos se vuelven virales, qué temas ganan relevancia y, en buena medida, cómo consumen información millones de personas cada día.
A diferencia de otras redes sociales que tienen en consideración las cuentas que seguimos para mostrarnos contenido relacionado, TikTok se basa sobre todo en un “gráfico de intereses”: intenta averiguar qué nos gusta observando nuestro comportamiento y no únicamente nuestras conexiones sociales.
La propia compañía explicó en 2020 que la página “Para ti” se construye a partir de múltiples señales. Entre ellas, se encuentran los vídeos que vemos completos, los que repetimos, los “me gusta”, los comentarios, los contenidos que compartimos, las cuentas que seguimos e, incluso, los vídeos que decidimos ocultar o marcar como “No me interesa”. También tiene en cuenta información sobre los vídeos que subimos nosotros mismos, así como los hashtags, las descripciones o los sonidos que utilizamos. En otras palabras: cada segundo que pasamos viendo un vídeo aporta información al sistema.











