Actualizado a las 09:29h.
El problema no es encontrar sandalias en julio. El problema es que en agosto, después de 10 días de ruta y ciudad mezclados, el pie ya no da más y entiendes que la sandalia que elegiste era para otro verano, no para el tuyo.
Porque no es lo mismo lo que necesita el pie en una ruta de 4 horas por el Pirineo que lo que le pides en una semana moviéndote por ciudad con calor extremo. Y tampoco es lo mismo entrar y salir del agua que quedarte en seco todo el día.
Estas seis sandalias bajan de precio estos días de ofertas y cubren los tres escenarios de pie activo en verano. La pregunta es cuál coincide con lo que de verdad vas a hacer tú.
El pie en verano: lo que cambia cuando la sandalia está bien elegida











