Roberto Mariani es una leyenda del fútbol argentino. Tal vez desconocido para los que no están en ese mundo, su historia ocupa páginas gloriosas. Fundó las bases del Vélez que luego hizo historia de la mano de Carlos Bianchi. También hizo lo propio en San Lorenzo. Y se sentó en los bancos de suplentes como entrenador en varias partes de Sudamérica y en todo el mundo. Pero nada de eso opaca el haber sido la mano derecha de Carlos Salvador Bilardo en los dos Mundiales que el Narigón estuvo al frente de la selección argentina.A 40 años de aquella gesta inolvidable en el estadio Azteca, que tuvo a Diego Maradona como el rey de la Copa del Mundo de México 86, Infobae habló con el ayudante del DT y repasó lo que fueron los días de convivencia en la concentración del América, por qué el histórico número 10 “controlaba todo” y sus charlas con el entrenador, alguien “tranquilo” a pesar de la mirada que tuvo el mundo del fútbol sobre su forma de ser en su rol de líder de grupo. PUBLICIDAD- A 40 años de lo que pasó en México, ¿qué recuerdos tiene vivos que a veces le vienen o qué es lo que más atesora de ese tiempo?- Mirá, casi todo. Sobre todo el esfuerzo y el sacrificio que hizo Carlos Bilardo, fundamentalmente. A pesar de ser criticado y vapuleado diez mil veces por día, por todos los medios, casi. Había muy pocos medios, salvo un poco La Nación, Víctor Hugo Morales, Paenza, Marcelo Araujo. Era un grupo de periodistas que más o menos se bancaba un poco la situación. Macaya, José María Muñoz. Pero el resto fue duro. Y Carlos luchó muchísimo. Yo a Carlos lo encuentro de casualidad. Nosotros jugábamos mucho acá cerquita, donde está el Hogar Obrero. Había unas canchas, ahí se jugaban unos campeonatos. Él jugaba para un equipo que se llamaba La Paternal y yo jugaba para un equipo que se llamaba Kimberley, que está acá en Devoto. Y jugábamos todos ahí. ¿Qué pasa? Lo encuentro un día, yo me vine de vacaciones de Bolivia, estaba dirigiendo allá, estaba dirigiendo Blooming. Y nos encontramos. Él venía de la fábrica de muebles que tenía sobre el pasaje entre Juan B. Justo y Belaustegui. Y yo venía caminando y me encuentro con Hugo Peña en la heladería, charlando, estaba yo con mi señora. Y resulta que me dice: “Me voy a hacer cargo, probablemente, de la Selección. Así que vos que estuviste en Bolivia, porque el primer desafío que tenemos es un juvenil que se va a jugar en Bolivia. Pacha (Pachamé) va a ser el técnico y necesito algunos informes, todo, me va a venir bien”. Y entonces le preparé una carpeta con unos informes de todo y quedó encantado. Entonces, me llevó a la AFA, me citó en la AFA, donde conocí a todos, a Madero, a todos. Ya los conocía del fútbol, pero bueno, nos fuimos a la mueblería y ahí, sacó unas carpetas. Me llevó a la AFA, me citó y viajé a Bolivia, conseguimos el hotel en Cochabamba, nos afincamos, conseguimos el predio al lado del estadio para poder estar ahí bien y le conseguí todo eso. Bueno, conseguimos todo y ahí llegamos a la que fue la famosa final esa con Brasil, que hubo un desmán en La Paz, que estaba Luis Islas, se armó un lío, lamentablemente siempre lo arman los brasileños cuando se burlan, ¿viste? Se burlaron y la sangre del argentino es proclive a...PUBLICIDAD- A pelear.- A reaccionar y bueno, hubo una reacción y ahí clasificamos a México, al Mundial Juvenil.- ¿Cómo se integró al cuerpo técnico con Bilardo?- Carlos me propone integrarme ahí sumarme al cuerpo técnico con él. Así que bueno, me dice: “Yo necesito un técnico al lado mío”. Porque en ese tiempo no había la tecnología que hay hoy. Había que andar haciendo notas, ir a buscar los diarios a la avenida Corrientes y Maipú, donde estaba el puesto que traía todos los diarios internacionales. Y de ahí, empezar a sacar y empezar a anotar, a hacer una nota de cada jugador, cómo formaban los rusos, cómo se jugaba en Italia, cómo jugaban los jugadores argentinos, los seguíamos. O sea que yo llegué a tener un portafolio, que me lo regaló Carlos, que pesaba, si se te caía en los pies, te los rompía, porque pesaba, porque tenía carpetas de todo.PUBLICIDAD- ¿Cómo era el día a día y la preparación táctica en ese tiempo?- Llevábamos todo así, con recortes, y bueno, ahí empezó la historia. Me dice: “Bueno, ahora que estás integrado, fijate que te voy a decir algo. El día que vos te equivocás, me equivoco yo”. Eso me quedó grabado para siempre. Y Carlos era un tipo que estaba adelantado a todo. Me hacía acordar a Zubeldía. Fue su maestro Zubeldía. Y me dice: “Bueno, vamos a viajar, nosotros vamos a hacer la gira, pero vos te vas a quedar acá preparándote y te vas a viajar después directamente a México, a la Ciudad de México, al Distrito Federal, a la concentración del Toro”, que era la del América.PUBLICIDADDiego Maradona es llevado a hombros mientras alza el trofeo de campeón del Mundial de México'86 (EFE)
El ayudante de Bilardo reveló detalles desconocidos del Mundial 86: su disfraz de espía, la vida en “Alcatraz” y la imagen eterna de Maradona
Roberto Mariani, histórica mano derecha del entrenador campeón del mundo, habló con Infobae en medio del 40° aniversario de la gesta en México. Un repaso por la historia de uno de los equipos que se fue del país sin nadie que lo despidiera y volvió frente a una multitud de argentinos que celebraron la segunda estrella para la selección argentina










