Los servicios de emergencia trabajan en el lugar donde se ha derrumbado un edificio tras un terremoto en Caracas, Venezuela. 24 de junio de 2026. REUTERS/Leonardo Fernández ViloriaPor si le faltaba algo, Venezuela sufrió este 24 de junio el peor terremoto que recuerde. Luego del ataque militar ejecutado por Estados Unidos el 3 de enero, que concluyó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, los ciudadanos de este país creían que lo habían visto todo. Estaban equivocados.No fue uno sino dos sismos los que sacudieron este miércoles la vida de los venezolanos, que aterrorizados compartían en los chats la terrible experiencia.PUBLICIDAD“Hermano, yo sentí que mi casa se derrumbaba. En un momento dije: ¡Hasta aquí llegamos!”, confiesa un habitante de Caricuao, en el oeste de Caracas. “Yo me he quedado atrapada en casa. La reja se descuadró. Ha temblado tres veces acá en Los Ilustres”, narra otra señora que al final pudo salir gracias a que sus vecinos buscaron un gato hidráulico para socorrerla.“Mi familia está bien, pero tenemos el apartamento parcialmente destruido”, relata un residente del centro de la capital. “Aquí en El Marqués fue muy fuerte. De decirte que lo que pude fue rezar a San Miguel y hasta se me salieron las lágrimas”, admite una publicista.PUBLICIDADUn hombre salta sobre un edificio derrumbado tras un terremoto en Caracas, Venezuela, el miércoles 24 de junio de 2026. (AP Foto/Adrián Naranjo)“Mi madre de 93 años vive en un edificio que sufrió daños estructurales. Si alguien sabe de refugios de emergencia por favor comparta la información”, clama un venezolano desde Miami. “En mi apartamento todo se vino al suelo. Se rompió el tanque de agua del edificio y corren ríos de agua por los pasillos”, describe una vecina de Los Palos Grandes, una de las zonas más golpeadas por el temblor.“Yo era un niño de 5 años cuando el de 1967. Me acuerdo clarito. Este me pareció más fuerte y mucho más largo”, comenta un profesor haciendo referencia a aquel mítico evento que hasta este 24 de junio había quedado en la memoria colectiva como el gran terremoto de Caracas.PUBLICIDAD“Acá en El Hatillo fue horrible. El cuarto de mi hija se resquebrajó. Nunca en mi vida había visto algo así”, expresa una madre sin salir de su asombro. “Desde hace más de dos años estamos recuperando la iglesia de San Diego de Los Altos con mucho sacrificio porque estamos trabajando sin ayuda oficial, y con el terremoto se ha perdido gran parte del trabajo realizado”, lamenta un feligrés.Integrantes de cuerpos de emergencia buscan víctimas este miércoles, luego de dos fuertes terremotos sacudieron el Caribe venezolano en Caracas (EFE/ Rayner Peña)“Necesito una persona que esta misma noche o mañana temprano vaya al Colegio Madre Emilia en Maiquetía, estado La Guaira, para que me dé estatus del paradero de mi prima, quien tiene 70 años y movilidad reducida”, implora una mujer preocupada por el destino de su pariente.PUBLICIDAD“Yo me estoy tomando unos güisquis con unos amigos. El edificio caído al lado de mi casa me desarticuló el alma. Tanta gente conocida ahí. Un edificio de 12 pisos que quedó de la altura de tres”, escribe una artista del municipio Chacao, uno de los más ricos del país, hoy sumido en la tragedia.En medio de tanto dolor y miedo, un hombre cierra la conversación con un toque de ironía: “Mi madre, que tiene 99 años, dice que ya lo que nos falta es que a Venezuela lleguen los marcianos”.PUBLICIDAD