Te escribo con urgencia, y con muy pocas horas de sueño.

Nuestro Festival de las Ideas y la Cultura está ahora mismo en el aire. Se supone que empieza este viernes, 26 de junio, en Rivas-Vaciamadrid. Llevamos meses preparándolo. Hay decenas de invitados, artistas, periodistas, actores, cómicos, músicos, técnicos, proveedores, viajes, hoteles, escenarios, sonido, iluminación, permisos, entradas reservadas... Todo está ya en marcha. El escenario está montado en la principal plaza de esta ciudad. Y, a pocas horas del inicio, el PP de Madrid está intentando pararlo.

La concejala y portavoz del PP en Rivas, Janette Novo Castillo, presentó el martes un recurso ante el Tribunal Administrativo de Contratación Pública de la Comunidad de Madrid –que, pese a su nombre, no es un tribunal judicial– para pedir la “suspensión cautelarísima” del contrato y “la paralización del montaje del evento”. Es decir: ha pedido que se suspenda nuestro festival. Que no se celebre.

Apenas unas horas después de que la portavoz del PP presentara su recurso, ese órgano administrativo de la Comunidad de Madrid ha aprobado su petición: nuestro Festival se suspende.

En teoría, es una decisión provisional; este tribunal administrativo aún no se ha pronunciado sobre el fondo del asunto. En la práctica, si no hay una decisión contraria en las próximas horas, esto equivale a cancelar nuestro festival. Este órgano administrativo tiene un plazo de cinco días para responder, pero si nos dan la razón el lunes, ya no nos sirve para nada. ¿Y si nos cancelan del todo o no responden antes del viernes? Podríamos llevar este atropello a los tribunales. Tal vez en unos años nos den la razón, y tampoco serviría de mucho.