La primera ola de calor que ha sofocado a España ha llegado a su fin. Así lo ha determinado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que también ha confirmado que los pasados días 22 y 23 de junio han sido los más cálidos registrados en España en los últimos 75 años. A pesar de la tregua, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha afirmado que el episodio de calor que afecta al Viejo Continente se extenderá por Europa occidental, central y meridional y podría prolongarse dos semanas más. Por su parte, la Aemet y Meteored concuerdan en que se prevén temperaturas altas en España para la próxima semana, pero advierten de que todavía es muy pronto para asegurar que se tratará de una nueva ola de calor."La Organización Meteorológica Mundial no tiene potestad para definir lo que son olas de calor. Las definen los servicios meteorológicos nacionales y cada país tiene su definición de ola de calor. No hay una definición única", asegura a 20minutos Francisco Martín, meteorólogo de Meteored. "De aquí a unos días el calor va a persistir, pero no va a ser calor extremo. Hoy por hoy, lo que sí que podemos decir es que las temperaturas van a ser más altas de lo normal de aquí a 15 o 20 días", agrega el experto, aunque indica que sí existe la posibilidad de que se produzcan más olas de calor este verano. "Europa se está calentando más rápido de lo normal".Martín también sostiene que el episodio de calor que está afectando en la actualidad a España, y también a Europa, está asociado al domo o cúpula de calor. Se trata de un fenómeno meteorológico en el cual una dorsal de alta presión atmosférica atrapa una gran masa de aire caliente sobre una región. Esto impide que el calor se disipe y bloquea la formación de nubes. De acuerdo con el meteorólogo, el domo "se va a ir trasladando lentamente desde la parte occidental de Europa hasta la parte oriental, pasando por Europa Central durante los próximos días". Martín también manifiesta que los domos de calor se están dando con más frecuencia en muchas partes del mundo tanto en verano como en primavera. "Las tendencias que hay es que este tipo de patrón atmosférico se repita más en el futuro, sean más intensos, más duraderos y más extensos", zanja.Alivio térmico a partir de este juevesLas últimas predicciones indican que a partir de este jueves se producirá una bajada generalizada de las temperaturas diurnas y nocturnas debido a la entrada de una masa de aire más fría procedente del Atlántico. Este descenso será "notable" tanto en el oeste como en el centro del país y "más suave" en el nordeste, en la zona mediterránea y en Baleares. De acuerdo con Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), el mercurio podría marcar más de ocho grados menos que este miércoles. A pesar de eso, el ambiente continuará siendo muy cálido en áreas del nordeste peninsular y en el archipiélago balear. De hecho, 11 provincias estarán en alerta amarilla este jueves por altas temperaturas: Huesca, Teruel, Zaragoza, Baleares, Barcelona, Girona, Lleida, Navarra, Gipuzkoa, Vizcaya y La Rioja.En el valle del Ebro, en el este de la meseta sur e incluso en algunas zonas del este de la Península los termómetros superarán los 34-36 grados, pero existe la posibilidad que que puedan llegar a alcanzar los 38-39 grados de forma puntual. Sevilla se quedará por debajo de los 30 ºC mientras que Badajoz y Madrid alcanzarán 32 grados. Jaén llegará a los 31 ºC. Sin embargo, en el Cantábrico oriental y nordeste peninsular continuará el fuerte calor: Bilbao y San Sebastián alcanzarán entre 33 y 35 grados y Logroño, Pamplona, Lleida o Zaragoza, entre 38 y 40 grados. Las noches tropicales —aquellas en las que el termómetro no baja de los 20 ºC— continuarán en el Ebro, en la zona mediterránea y en áreas del centro y sur de la Península. En los archipiélagos no se producirán cambios significativos en cuanto a las temperaturas.Los pronósticos indican que también existe la posibilidad de que se produzcan chubascos con tormentas localmente fuertes en Galicia, en la zona del Cantábrico, alto Ebro, en los Pirineos e incluso en otros puntos más aislados de la mitad norte de la Península. De acuerdo con la Aemet, podrían acumularse hasta 15 litros de agua por metro cuadrado en una hora. Asimismo, las tormentas podrían venir acompañadas de granizo, sobre todo en puntos de Asturias, Álava, Vizcaya. Por esta razón, la Aemet ha activado los avisos por lluvias y tormentas en Asturias, A Coruña, Lugo, Pontevedra, Álava y Vizcaya. También serán probables las brumas o los bancos de niebla matinales en el Cantábrico y Galicia.El viernes continuarán descendiendo las temperaturas nocturnas, por lo que las noches tropicales quedarán acotadas al nordeste, área mediterránea y puntos del centro y sur peninsular. Las temperaturas diurnas subirán: el mercurio alcanzará entre 32 y 34 ºC en la franja central de la Península, más de 35 ºC en el nordeste y en el archipiélago balear y al menos 38 ºC en el valle del Ebro. De hecho, ese día estarán en alerta amarilla por calor Huesca, Teruel, Zaragoza, Baleares, Barcelona, Girona, Lleida, Navarra y La Rioja. Por otro lado, se esperan precipitaciones en Galicia y en zonas próximas y tormentas en zonas de montaña del norte de la Península, aunque por el momento no hay alertas activadas por estos fenómenos meteorológicos.Fuentes de la Aemet resaltan a 20minutos que la próxima semana se esperan temperaturas altas en el centro y sur de la Península, aunque afirman que todavía es pronto de precisar si se tratará de una nueva ola de calor. "De cumplirse los pronósticos se superarían los 38 grados en el centro y sur de la Península, quedando en principio al margen el norte, la zona más castigada por la actual ola de calor", concluye.
La ola de calor llega a su fin este jueves, pero el episodio de altas temperaturas podría prolongarse dos semanas más
A pesar del descenso térmico, 11 provincias estarán en alerta amarilla este jueves por altas temperaturas.












