Este 2026 es, sin duda, el momento de protagonismo de los accesorios: son los responsables de cargarse un conjunto completo y aportar originalidad al día (por qué no a la noche también); el año pasado tuvieron relevancia los anteojos de sol en formatos más pequeños, con ojo de gato, pero hoy el panorama cambia: vuelven los Bug Eye Sunglasses, el maximalismo en su máximo esplendor.

MONTURAS QUE DESAFÍAN LA GRAVEDAD

“Las siluetas contienen líneas puras, rotundas y casi escultóricas. Las pasarelas internacionales los adoptaron no como un ítem secundario, sino como una extensión orgánica de la cara. Firmas globales y diseñadores independientes juegan con monturas envolventes que desafían la gravedad, logrando fusionar la nostalgia retro-futurista con elegancia (tal cual lo hacía Jackie Kennedy). El nuevo lujo no pide permiso, sino que se impone a través de volúmenes audaces y curvas que envuelven la mirada” cuenta Manuel García, técnico encargado de óptica de Bonding Eyewear.

Maximalismo (Feria MIDO)

Los Bug Eye Sunglasses de esta era no solo ocupan espacio por su imponente tamaño, sino también por su peso conceptual. “Las resinas de alta calidad y los polímeros reciclados se convierten ahora en la materia prima predilecta para dar vida a estas estructuras de escala XL. Ya no es necesario elegir entre el impacto visual y el consumo responsable. Las firmas con una fuerte impronta eco-conscious demuestran que las siluetas más osadas y envolventes pueden nacer de un compromiso genuino con el diseño sustentable, otorgándole a la tendencia una circularidad tan perfecta como sus propias formas” comenta García.