Noticia El peso gana terreno tras las elecciones, pero el rumbo del dólar dependerá de factores locales y externos.El flujo de dólares falsos se dirige tanto hacia el norte como hacia el sur del continente. Foto: iStockPERIODISTA24.06.2026 17:01 Actualizado: 24.06.2026 17:01

La caída del dólar a niveles no vistos desde 2020 abrió una nueva etapa para las finanzas de hogares y empresas en Colombia. Más allá del alivio inmediato para quienes tienen gastos en moneda extranjera, el mercado empezó a concentrar su atención en una pregunta: cuánto tiempo podrá mantenerse este escenario y qué factores definirán el comportamiento de la divisa durante el segundo semestre.Desde comienzos de año la tasa rondaba los $3.757,08, el peso colombiano ha ganado cerca de $300 frente al dólar. Si la comparación se hace con los niveles observados doce meses atrás, la apreciación supera los $620.Sin embargo, el descenso de la moneda estadounidense ocurre en un contexto donde persisten señales económicas que mantienen la cautela.La inflación anual llegó a 5,84% en mayo, su nivel más alto desde agosto de 2024, mientras que el Banco de la República conserva su tasa de interés en 11,25%, uno de los factores que sigue influyendo sobre los flujos de inversión hacia el país.Dólar vs. Peso colombiano Foto:iStockLas señales del nuevo GobiernoPara Lorena Gutiérrez, decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de San Buenaventura, Bogotá, el comportamiento reciente del dólar responde principalmente a expectativas y no a resultados concretos."El peso recibió una señal de menor riesgo político, pero esa confianza todavía tiene que pasar por tres filtros: escrutinio, gabinete económico y hoja fiscal", explicó.La lectura predominante entre los inversionistas es que el fortalecimiento de la moneda colombiana refleja una percepción inicial de estabilidad. No obstante, esa confianza deberá validarse en las próximas semanas mediante decisiones concretas del nuevo Gobierno de Abelardo de la Espriella, especialmente en materia fiscal y económica.La conformación del gabinete, las primeras definiciones sobre el manejo de las finanzas públicas y la capacidad de construir consensos políticos serán observadas con atención por los mercados. En un escenario de incertidumbre, cualquier señal considerada negativa podría modificar rápidamente el comportamiento de la tasa de cambio.Además, el proceso de escrutinio sigue siendo un elemento relevante. Aunque el mercado reaccionó favorablemente al resultado preliminar, los analistas consideran que la consolidación oficial de los resultados será determinante para mantener la tranquilidad observada durante los primeros días posteriores a la elección.Viajeros Foto:ViajerosUna oportunidad para viajeros, estudiantes e importadoresEntre el 22 y el 28 de junio, Gutiérrez proyecta un dólar en un rango entre $3.300 y $3.450. El límite inferior dependería de un escrutinio sin controversias importantes, mientras que el superior podría alcanzarse si surgen reclamaciones o dudas sobre los primeros mensajes económicos del nuevo Ejecutivo.Para el cierre de junio, la expectativa ubica la divisa entre $3.350 y $3.420. En ese escenario, quienes tienen obligaciones en dólares encuentran una oportunidad para organizar mejor sus gastos.Viajeros que planean vacaciones, estudiantes con matrículas en el exterior, importadores de bienes y personas con deudas denominadas en dólares pueden beneficiarse de la coyuntura actual. Sin embargo, la recomendación no apunta a realizar todas las compras de una sola vez."La recomendación es fraccionar los pagos. Adquirir una parte ahora y dejar otra para después del escrutinio y de los primeros anuncios del equipo económico", señala la experta.Según Gutiérrez, "el error sería creer que el dólar barato es permanente. Para una familia que viaja o paga estudios afuera, este es un buen momento para cubrir una parte del gasto, no para apostar todo a una sola tasa".Dólar Foto:iStockLo que definirá el segundo semestreLas perspectivas para el resto de 2026 dependen de variables tanto internas como externas. En el escenario más favorable, si el Gobierno envía señales de disciplina fiscal, estabilidad regulatoria y respeto a los contratos, el dólar podría mantenerse entre $3.300 y $3.500.En contraste, presiones derivadas del déficit fiscal, dificultades en la relación con el Congreso o cambios en el entorno financiero internacional podrían llevar nuevamente la tasa hacia niveles entre $3.550 y $3.700.Uno de los factores más relevantes proviene de Estados Unidos. El pasado 17 de junio, la Reserva Federal mantuvo sus tasas de interés entre 3,50% y 3,75% por cuarta reunión consecutiva. Sin embargo, la entidad eliminó de sus proyecciones el recorte que anteriormente contemplaba para este año y dejó abierta la posibilidad de un incremento adicional, una opción que parte del mercado ya anticipa para octubre.Un aumento de tasas en Estados Unidos suele fortalecer al dólar frente a otras monedas y reducir el atractivo de los mercados emergentes. A esto se suma el comportamiento del petróleo, una variable clave para Colombia. Si los precios internacionales del Brent registran caídas importantes, el ingreso de divisas por exportaciones podría disminuir."Para el bolsillo, la regla es sencilla: quien tenga gastos en dólares debe presupuestar por escenarios; quien reciba remesas o facture afuera debe prepararse para menos pesos por cada giro", concluyó Gutiérrez.Durante las próximas semanas, los mercados seguirán reaccionando a señales políticas y económicas. La atención ya no estará únicamente en la caída reciente del dólar, sino en la capacidad de las nuevas autoridades para sostener la confianza que impulsó el fortalecimiento del peso colombiano. LEA TAMBIÉN LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.