Los efectos que podría causar una posible llegada del fenómeno del Niño al Litoral ecuatoriano prende una vez más las alarmas del sector camaronero que ya tiene experiencia con el impacto y el manejo de este tipo de eventualidades climáticas, aunque la preocupación persiste por el riesgo al que estarían expuesta casi la mitad de las hectáreas que el sector cuenta para su producción y exportación. El camarón representó ingresos de $ 2.938 millones en exportaciones para Ecuador en el primer cuatrimestre de este año, el 37 % del total de las exportaciones no petroleras y no mineras ($ 7.848 millones). José Antonio Camposano, presidente de la Cámara Nacional de Acuacultura (CNA), señaló que se calcula que entre 100.000 hectáreas y 110.000 hectáreas de las áreas de camaroneras se ubican en zonas inundables y estarían en riesgo de perderse si existieran inundaciones en esas zonas. En total, el sector camaronero tiene 230.000 hectáreas para su actividad, las áreas en riesgo representan el 47,83 %. PublicidadEse nivel de afectación no es una cifra nueva y es el riesgo potencial que siempre maneja el sector ante este tipo de fenómenos climáticos que se han dado y cuyos mayores impactos se dieron en las décadas de los 80 y 90. Camposano expuso la situación este martes 24 de junio del 2026, durante la suscripción de un memorando de entendimiento con Conservación Internacional Ecuador (CI Ecuador) para impulsar acciones orientadas a la protección, recuperación y restauración de manglares, así como el fortalecimiento de la sostenibilidad y resiliencia climática en zonas costeras del país. “Al estar en zonas inundables son zonas extremadamente vulnerables. ¿Qué es lo que se recomienda hacer? El trabajo de limpieza de canales, que es un trabajo permanente, pero tenemos que hacer porque tenemos precipitaciones de consideración indistintamente que haya fenómeno del Niño, eso implica hacer un trabajo responsable de mantenimiento de canales y reforzar los muros”, sostuvo Camposano.PublicidadPublicidadSin embargo, en este último punto, divisó un “problema de carácter socioeconómico”, al señalar que al reforzar los muros implica trabajo con maquinarias y equipos que tienen un costo considerable, pero advirtió que las zonas de playa y bahía, las zonas concesionadas, las estuarinas principalmente donde está el sector camaronero, se encuentran asentados alrededor de casi 1.300 pequeños y medianos camaroneros con una economía campesina que no necesariamente tiene infraestructura trabajada con maquinaria porque son muy artesanales, y los trabajos de mantenimiento que se pueden realizar en esos sitios también son de carácter artesanal. “Son infraestructuras altamente vulnerables a ser afectadas por fenómeno fluviales como una precipitación de consideración”, señaló Camposano, quien incluso señaló que son infraestructuras tan sensibles que pueden ser más afectadas por movimientos telúricos, como sucedió con el terremoto del 2016 cuando se afectaron camaroneras de cantones de Manabí, como Pedernales. Sobre las medianas y grandes camaroneras, recordó que en 2023 hubo precipitaciones que inundaron estas instalaciones y hubo pérdidas. “Simplemente el agua las cubrió. ¿Qué pasa cuándo el agua cubre una camaronera? El camarón que está sembrado ahí se pierde. Entonces hay capital de trabajo, no solo la parte de la infraestructura, sino el capital de trabajo que se pierde porque si usted tiene un cultivo que tenía previsto pescar y se vino una lluvia y le rebasó el agua y se le llevó todo, entonces es de alta preocupación, es limitado lo que podemos hacer, podemos hacer muchas cosas, pero lamentablemente en estos fenómenos climáticos hay un nivel de exposición de nuestro sector que compartimos con ciertos sectores agrícolas que se encuentran en zonas aledañas, como el sector arrocero y demás”, señaló Camposano. A pesar de la preocupación, llamó a la calma al señalar que no es la primera vez que el sector corre este riesgo y se está trabajando para reducir los efectos de las precipitaciones ya sea por los inviernos o los fenómenos del Niño. ¿Cuál es el riesgo real?Camposano cree que en un eventual fenómeno del Niño no se afectarían todas las 110.000 que están en zonas de riesgo. Además indicó que trasladar ese potencial riesgo a volúmenes exportados es complicado porque existe una importante variabilidad de los niveles de producción entre cada camaronera. No obstante, indicó que cualquier impacto afecta a la actividad.Publicidad“Si el sector se afectara 3 %, 5 %, 10 % sobre un sector que exportó el año pasado $ 8.400 millones usted está afectando al país en $ 800 millones. En la medida en que el sector crece cualquier impacto va a tener un efecto de consideración por la dependencia de las exportaciones, hoy casi $ 1 de cada $ 3 que exporta el Ecuador es camarón, por el volumen de divisas que genera y por el número de empleos que generas”, sostuvo Camposano. Se proyecta restaurar 250 hectáreas de manglar hasta el 2030Mientras, la alianza entre la CNA y CI Ecuador, se enmarca en el proyecto Manglares para el Clima, financiado por el Green Climate Fund. El proyecto, que será ejecutado a través de la iniciativa Sustainable Shrimp Partnership (SSP), en coordinación con el departamento de Ambiente de la CNA, busca contribuir a la mitigación y adaptación al cambio climático mediante soluciones basadas en la naturaleza, conservación de ecosistemas estratégicos y fortalecimiento de medios de vida sostenibles. La colaboración entre CI Ecuador, CNA y SSP contribuirá progresivamente a las metas del proyecto, que para el 2030 contempla la restauración de 250 hectáreas de manglar, la reducción estimada de más de 112,870 toneladas de CO₂ equivalente y la promoción de prácticas productivas sostenibles y libres de deforestación en 20,000 hectáreas de producción camaronera. Durante la firma del memorando, se indicó que Ecuador conserva cerca del 80 % de sus manglares después de más de cinco décadas. De acuerdo con los registros técnicos e históricos, Ecuador contaba con aproximadamente 203.000 hectáreas de bosque de manglar a nivel nacional. Según la última evaluación realizada en 2020 mediante imágenes satelitales obtenidas a través de un convenio con WWF, la cobertura actual se sitúa entre 155.000 y 158.000 hectáreas, lo que significa que el país mantiene actualmente alrededor del 78 % de su cobertura histórica de manglar. (I)
Casi la mitad del hectareaje del sector camaronero quedaría en riesgo con un fenómeno del Niño
Hasta 110.000 hectáreas de las 230.000 que tiene en total el sector están en zonas inundables. Situación no es nueva para los camaroneros.










