Publicidad24 de junio, 2026 - 14h30Si algo ha llamado la atención en las primeras semanas del Mundial 2026, además de los goles y las sorpresas deportivas, es el peculiar color de los botines de muchos de los principales futbolistas del planeta.Kylian Mbappé, Vinícius Júnior, Jude Bellingham, Erling Haaland y decenas de figuras han aparecido utilizando modelos en tonos rosa, fucsia y magenta, hasta el punto de convertir este color en una de las imágenes más reconocibles del torneo que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá.Lejos de tratarse de una exigencia de la FIFA o de una moda espontánea entre los jugadores, la explicación está en una estrategia coordinada de las principales marcas deportivas del mundo.PublicidadNike, Adidas, Puma, New Balance y otras firmas lanzaron durante los meses previos al Mundial colecciones especiales que apostaron por tonalidades similares. Nike presentó el Breakout Pack, Adidas lanzó el Road to Glory Pack, Puma apostó por el Showtime Pack y New Balance introdujo el Pure Ambition Pack. Aunque cada colección posee tecnologías y diseños diferentes, todas coinciden en un mismo elemento: el protagonismo absoluto del color rosa.La primera razón es puramente visual. De acuerdo con especialistas consultados por la revista GQ España, el rosa genera un contraste muy fuerte con el verde del césped, lo que permite que los botines destaquen de inmediato en las transmisiones televisivas, repeticiones y contenidos digitales.La necesidad de visibilidad es hoy más importante que nunca para las marcas deportivas. Los partidos ya no se consumen únicamente en televisión, sino también en teléfonos móviles, redes sociales y plataformas de video donde cada detalle puede convertirse en una poderosa herramienta publicitaria.PublicidadPublicidadPero la explicación va más allá del marketing. Algunos diseñadores sostienen que los colores llamativos también transmiten confianza y personalidad a los futbolistas, ayudándolos a diferenciarse en el campo.Durante décadas, los botines rosas fueron considerados una excentricidad reservada para jugadores que buscaban llamar la atención. Futbolistas como Neymar contribuyeron a popularizar esa tendencia. Sin embargo, lo que antes era una declaración individual se convirtió en una corriente dominante dentro del fútbol profesional.La moda también juega un papel determinante. Según la consultora internacional WGSN había identificado desde 2024 al “fucsia eléctrico” como una de las tonalidades clave para la temporada primavera-verano de 2026.Las grandes marcas utilizan estos estudios de tendencias para diseñar productos con años de anticipación. Por eso, varios fabricantes terminaron llegando a conclusiones similares y lanzando colecciones prácticamente al mismo tiempo.El legendario diseñador Christian Tresser, creador de modelos icónicos para Nike, resumió el fenómeno de manera sencilla: cuando todos los equipos de marketing utilizan las mismas fuentes de análisis, es natural que terminen apostando por los mismos colores.Aun así, existen excepciones. Uno de los casos más visibles es el de Lionel Messi. El capitán argentino utiliza una edición especial de Adidas en colores blanco y celeste denominada “El Último Tango”, diseñada específicamente para él y alejada de la tendencia rosa que domina el torneo.PublicidadEn tanto, mientras el Mundial avanza, el color rosa o fucsia sigue ganando protagonismo. Lo que comenzó como una estrategia comercial terminó convirtiéndose en una de las señas visuales de la Copa del Mundo de 2026. Tal como ocurrió en otros torneos con balones, camisetas o celebraciones icónicas, todo apunta a que esta edición podría ser recordada por una imagen particular: una marea de botines rosas recorriendo los estadios de Norteamérica. (D)Hay un nuevo Disney+ donde todo se encuentra. Contrata la Copa Libertadores, suscríbete aquí.