Actualizado Mi�rcoles,
junio
20:00Bego�a G�mez, la esposa del presidente del Gobierno, Pedro S�nchez, ha entregado su pasaporte este mi�rcoles en los juzgados de Plaza de Castilla (Madrid), cumpliendo con lo acordado por el juez Juan Carlos Peinado como medida cautelar de cara al eventual juicio con jurado contra ella. Este tr�mite administrativo es un paso obligado tras la decisi�n del magistrado, quien instruye la causa en la que se investiga a la c�nyuge del jefe del Ejecutivo por diversas presuntas irregularidades. Fuentes jur�dicas han confirmado que G�mez, acompa�ada de su abogado, Antonio Camacho, ha hecho entrega de su documento pocos minutos despu�s de las 18.00 horas. Al igual que en sus anteriores comparecencias, G�mez ha entrado en los juzgados por el garaje tras solicitarlo el Departamento de Seguridad de Moncloa. Esta medida excepcional se ha aplicado al considerar la jueza decana de Madrid, Mar�a Jes�s del Barco, que existe un �posible riesgo para la integridad f�sica� de la esposa del jefe del Ejecutivo.El contexto judicial de esta medida se remonta a la audiencia preliminar celebrada la semana pasada, donde las acusaciones populares, lideradas por Hazte O�r, reclamaron el endurecimiento de las medidas de control. En consecuencia, el juez Peinado envi� a G�mez y a su asesora Cristina �lvarez a juicio con jurado popular por presuntos delitos de �tr�fico de influencias, corrupci�n en los negocios, apropiaci�n indebida y malversaci�n de caudales p�blicos�. Por su parte, el letrado de la defensa no ha tardado en reaccionar e interpuso un recurso de queja contra la decisi�n acordada por el magistrado. La defensa de G�mez ha interesado formalmente que el tribunal superior anule tanto la retirada del pasaporte como las otras dos medidas cautelares acordadas por Peinado sobre ella y su asesora: la �prohibici�n de salir de Espa�a y firmas quincenales en sede judicial�. Con este movimiento, el equipo legal de G�mez busca revertir las restricciones que pesan sobre la investigada mientras avanza el procedimiento judicial.Bego�a G�mez Fern�ndez












