NoticiaDe acuerdo con información oficial, el menor registraba una anotación judicial por el delito de lesiones personales.La Policía Metropolitana de Barranquilla continúa con las labores investigativas para establecer los móviles del crimen. Foto: Redes sociales24.06.2026 12:30 Actualizado: 24.06.2026 12:30

Un nuevo hecho de violencia sacudió la noche del martes 23 de junio en el suroccidente de Barranquilla. Un adolescente de 15 años fue asesinado a tiros mientras permanecía en las afueras de una tienda en el barrio El Bosque, en circunstancias que aún son materia de investigación por parte de las autoridades. LEA TAMBIÉN El ataque se registró hacia las 9:00 p. m. en la calle 72 con carrera 6. De acuerdo con el reporte preliminar de la Policía Metropolitana, la víctima se encontraba en inmediaciones del establecimiento comercial cuando un hombre, que se movilizaba a pie, se le acercó y le disparó en repetidas ocasiones.Sin que mediara palabra, el agresor desenfundó un arma de fuego y abrió fuego contra el menor, impactándolo en varias partes del cuerpo. El adolescente cayó al piso gravemente herido, mientras el atacante emprendía la huida del lugar con rumbo desconocido.Minutos después, se confirmó que el joven había fallecido en el sitio a causa de la gravedad de las lesiones. La víctima fue identificada por las autoridades como Justin Andrés Osorio, de 15 años de edad.Presuntos vínculos con estructuras criminalesDe acuerdo con información oficial, el menor registraba una anotación judicial por el delito de lesiones personales, un dato que ahora forma parte de las líneas de análisis que adelantan los investigadores.El adolescente habría estado relacionándose con estructuras criminales. Foto:Redes socialesPor otro lado, fuentes de inteligencia señalaron que el sector donde ocurrió el homicidio presenta injerencia de estructuras criminales, entre ellas el grupo delincuencial común organizado ‘Los Pepes’, que mantiene presencia en distintos puntos del suroccidente de la ciudad.La Policía Metropolitana de Barranquilla continúa con las labores investigativas para establecer los móviles del crimen, identificar al responsable y determinar si el hecho guarda relación con dinámicas de control territorial o disputas entre estructuras ilegales.Un fenómeno que se expande en BarranquillaEn los últimos años, casos como el de Justin Andrés Osorio han servido para que las autoridades y analistas identifiquen una creciente participación de menores de edad como víctimas y victimarios de estructuras delincuenciales.Justin Andrés Osorio tenía 15 años. Foto:Redes socialesSegún datos entregados por la Policía Metropolitana de Barranquilla, de aproximadamente 1.500 capturados por diferentes delitos en la región, cerca de 120 son menores de edad, algunos de ellos vinculados a hechos de alto impacto.Las autoridades coinciden en que lo que ocurre es un proceso de instrumentalización sistemática. Los menores son utilizados por estructuras criminales para ejecutar actividades clave dentro de economías ilegales.Entre los delitos en los que se evidencia su participación están homicidios selectivos, extorsión y cobro de rentas ilegales, microtráfico de estupefacientes y distribución de panfletos intimidatoriosUno de los factores que explica este fenómeno es que, al estar cobijados por el Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes, los menores enfrentan penas diferenciadas, lo que reduce el riesgo penal para las organizaciones que los reclutan.Según advertencias de autoridades departamentales, al menos 2.000 jóvenes estarían vinculados a estructuras como ‘Los Costeños’ y ‘Los Pepes’, organizaciones que sostienen gran parte de la dinámica de violencia urbana en el Atlántico.Las autoridades han alertado el incremento en la participación de menores en el crimen. Foto:Agencia KronosEl reclutamiento puede comenzar desde edades tempranas, incluso desde los 12 años, y sigue una lógica de escalamiento dentro de la estructura: vigilancia (campaneros), mensajería (panfletos, cobros), distribución de droga o cobro de extorsiones y, finalmente, participación en sicariatos. LEA TAMBIÉN En ese contexto, casos como el ocurrido en el barrio El Bosque reflejan una realidad que se repite en distintos puntos de la ciudad. El fenómeno, lejos de ser coyuntural, responde a condiciones sociales, económicas y criminales que se han ido consolidando, y que hoy ubican a los menores de edad en una desafortunada posición central dentro de la violencia urbana.También te podría interesar:Iván Cepeda aceptó los resultados presidenciales. Foto:EL TIEMPO Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.