La iniciativa del Viceministerio de Diáspora y Movilidad Humana se enmarca en la Ley Especial de Beneficios y Protección para la Diáspora y Personas en Movilidad Humana (Foto cortesía Cancillería)El Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador informó que concluyó un curso virtual de atención psicosocial para personas migrantes retornadas, dirigido a 49 beneficiarios de Santa Ana, San Miguel y San Salvador. La iniciativa fue desarrollada por la Cancillería junto con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Instituto Diplomático Doctor José Gustavo Guerrero.De acuerdo con la Cancillería, la formación estuvo orientada a desarrollar capacidades para afrontar los desafíos asociados al retorno, con énfasis en resiliencia, autocuidado y adaptación a una nueva etapa de vida.La actividad se realizó a través del Viceministerio de Diáspora y Movilidad Humana, en coordinación con la Organización Internacional para las Migraciones y el Instituto Diplomático Doctor José Gustavo Guerrero.PUBLICIDADLa rectora del Instituto Diplomático Doctor José Gustavo Guerrero, Luz Elena Núñez, explicó que el curso abordó temas como migración, experiencia migratoria, empoderamiento, capacidad de agencia, redes de apoyo y salud mental. Según planteó, fortalecer competencias psicosociales resulta clave porque el acceso a redes de apoyo y a herramientas de cuidado de la salud mental incide en la manera en que las personas enfrentan los procesos de reintegración y otros desafíos de la vida.La iniciativa reunió a la Cancillería, la OIM y un instituto diplomático para ofrecer acompañamiento psicosocial, redes de apoyo y recursos de salud mental ante los retos de comenzar una nueva etapa (Foto cortesía Cancillería)La representante de la Organización Internacional para las Migraciones, Victoria Sundukova, señaló que este tipo de iniciativas reconocen la experiencia y los desafíos de las personas migrantes retornadas y les ofrecen herramientas para avanzar en su reintegración con mayor bienestar, confianza y dignidad.PUBLICIDADSundukova remarcó que la reintegración no se limita al empleo, el emprendimiento o el acceso a servicios. También, dijo, exige atender las dimensiones emocional, familiar y comunitaria por su efecto directo en el desarrollo integral de las personas. En ese sentido, citó “la necesidad de redefinir metas, recuperar redes de apoyo o reconstruir la confianza en sí mismo y en el futuro”.La participante Carla María Ramírez de Hernández describió el retorno como una experiencia que va más allá de volver al país de origen. Afirmó que implica reconstruir proyectos de vida y asumir nuevos desafíos.“El retorno no es simplemente volver al país; es volver a empezar, y comenzar de nuevo requiere valentía. Este respaldo ha sido clave para mi proceso de reintegración, porque cuando se fortalecen la mente y el corazón, y al mismo tiempo se generan oportunidades concretas para emprender y producir, la reintegración se convierte en un proceso verdaderamente integral”, manifestó.PUBLICIDADLa capacitación fue impulsada por la Cancillería junto con la OIM y el Instituto Diplomático Doctor José Gustavo Guerrero y reunió beneficiarios de Santa Ana, San Miguel y San Salvador (Foto cortesía Cancillería)La viceministra de Diáspora y Movilidad Humana, Patricia Nathaly Godínez, afirmó que la iniciativa forma parte de la aplicación de la Ley Especial de Beneficios y Protección para la Diáspora y Personas en Movilidad Humana. Según explicó, esa norma reconoce a las personas migrantes retornadas como sujetas de derechos y fija la responsabilidad del Estado de promover acciones para garantizar su protección, atención y reintegración integral.La funcionaria sostuvo que los procesos migratorios suelen estar atravesados por experiencias complejas con efectos emocionales. En ese marco, señaló: “Los procesos migratorios suelen estar marcados por experiencias complejas que pueden generar impactos emocionales significativos. Por ello, es indispensable promover espacios que permitan fortalecer la resiliencia, el autoconocimiento, la gestión emocional y la confianza en las propias capacidades”.PUBLICIDADLa viceministra atribuyó ese resultado al trabajo conjunto entre el Viceministerio de Diáspora y Movilidad Humana, la OIM y el Instituto Diplomático Doctor José Gustavo Guerrero. Afirmó que esa articulación expresa un compromiso compartido para fortalecer capacidades en esta población.