Hay dos indicadores que parecen ser contradictorios y que se desenvuelven al mismo tiempo en la cabeza de los argentinos, según la enorme mayoría de las encuestadoras. Por un lado, la corrupción aparece entre los principales problemas que preocupan a la sociedad a partir de los casos que se desarrollaron últimamente alrededor de Adorni, Karina y el propio Presidente. Por otro lado, el Gobierno está experimentando un repunte de su aprobación. ¿Cómo se explica esta contradicción aparente que parece haber en la cabeza de los argentinos? La respuesta está en una anécdota que Raúl Timerman contó en este programa, en una frase que nació hace setenta años en Brasil y en el índice económico que es la clave de todas las claves en la realidad argentina: la inflación. Empecemos primero por la anécdota de Raúl Timerman. El consultor contó en este programa que una juntada de politólogos y consultores, alguien dijo: “Si la corrupción es el tema que más preocupa a los argentinos, la oposición debería convocar una manifestación masiva contra el Gobierno”. Todos se quedaron pensando y tras unos segundos otro respondió: “Sí, pero el problema es que nadie puede convocarla”. Es decir, todos los partidos políticos están manchados y no pueden capitalizar los desastres de la corrupción libertaria. Ahora vamos a la frase. La frase "roba pero faz" fue acuñada originalmente en la década de 1950 en São Paulo como una crítica opositora hacia el exalcalde y gobernador Adhemar de Barros. Paradójicamente, De Barros se apropió del término y lo convirtió en una exitosa estrategia de campaña, jactándose de que, a pesar de sus manejos, lograba construir rutas y pavimentar la ciudad.
Día 925: Roban pero roban
La caída de la inflación y la recuperación de la imagen del Gobierno reabrieron un viejo debate de la política latinoamericana: cuánto pesa la corrupción cuando la economía ofrece resultados.








