ExplicativoAunque la candidata ya aventaja a Roberto Sánchez por más votos de los que quedan por contar, la proclamación no ocurrirá este mes.La candidata derechista Keiko Fujimori habla con periodistas este miércoles, en Lima (Perú). Foto: EFESUBEDITOR DE LA SECCIÓN INTERNACIONAL24.06.2026 09:56 Actualizado: 24.06.2026 09:56

La candidata derechista Keiko Fujimori quedó este martes a las puertas de convertirse en la próxima presidenta de Perú tras alcanzar una ventaja que ya no puede ser revertida en el escrutinio de la segunda vuelta presidencial. Sin embargo, pese a que los números le favorecen, el proceso electoral todavía no concluye de manera oficial y la proclamación de los resultados sigue en manos de las autoridades electorales del país. LEA TAMBIÉN Con el 99,8 por ciento de las actas contabilizadas, Fujimori obtiene el 50,11 por ciento de los votos válidos frente al 49,88 por ciento de su rival, el candidato de izquierda Roberto Sánchez. La diferencia entre ambos asciende a 43.386 sufragios, una ventaja superior a la cantidad de votos que aún quedan por contabilizar.Según los datos oficiales, hasta la noche de este martes permanecían sin escrutarse 191 actas electorales, lo que equivale al 0,20 por ciento de las 92.766 mesas de votación instaladas para los comicios celebrados el pasado 7 de junio. Esas actas contienen aproximadamente 26.200 votos, una cifra insuficiente para alterar el resultado.El candidato presidencial Roberto Sánchez (centro) en una protesta en Lima. Foto: AFPPese a ello, la elección todavía no puede considerarse concluida desde el punto de vista legal, pues la proclamación oficial del próximo mandatario no depende de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe), entidad encargada del conteo de votos, sino del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), la máxima autoridad electoral del país.¿Por qué todavía no hay una presidenta proclamada?Aunque el conteo está prácticamente concluido, el sistema electoral peruano contempla una serie de procedimientos previos a la proclamación oficial de los resultados. La Onpe aún debe culminar el procesamiento de las últimas actas observadas, es decir, aquellas que presentan inconsistencias, errores materiales o reclamos que requieren una revisión adicional. LEA TAMBIÉN Posteriormente, los Jurados Electorales Especiales (JEE), organismos encargados de resolver controversias electorales en distintas regiones del país, deben emitir resoluciones sobre las observaciones pendientes y remitir la documentación correspondiente al Jurado Nacional de Elecciones.Además, las autoridades electorales todavía deben resolver los recursos e impugnaciones que continúan en trámite, aunque especialistas consultados por el diario peruano El Comercio consideran que ninguno de ellos tiene capacidad para alterar el resultado final de la elección.“Se prevé que Juntos por el Perú (el partido de Sánchez) quiera impugnar esos resultados y es muy probable que el JNE, para evitar que ello ocurra, los revise de oficio sin necesidad de que alguien lo solicite”, dijo el especialista en temas electorales José Tello a El Comercio.Policías montan guardia mientras simpatizantes de Sánchez participan en una protesta en Lima. Foto: AFPUna vez concluidas esas etapas, el JNE consolidará toda la información procedente de los distintos organismos electorales y procederá a proclamar oficialmente al ganador de la contienda electoral.La proclamación podría realizarse en julioDe acuerdo con información publicada por El Comercio, el Jurado Nacional de Elecciones ya habría iniciado coordinaciones logísticas para la ceremonia de proclamación.Fuentes citadas por ese medio señalaron que el organismo solicitó al Instituto Nacional de Radio y Televisión del Perú (IRTP) la transmisión oficial del acto, previsto tentativamente para el próximo 7 de julio.Posteriormente, la entrega de credenciales a la presidenta electa podría realizarse el 15 de julio, un paso formal que certifica el resultado electoral y habilita el inicio del proceso de transición. LEA TAMBIÉN La disputa por los votos en el exteriorSin embargo, aunque los organismos electorales avanzan hacia la proclamación de los resultados, el proceso sigue marcado por los cuestionamientos de Roberto Sánchez y de su partido, que intentan impugnar los sufragios emitidos por los peruanos residentes en el exterior.El líder de Juntos por el Perú argumenta que durante el proceso de votación supuestamente se vulneraron derechos electorales, por lo que solicitó que esos sufragios fueran excluidos del cómputo final. Sin embargo, la petición fue descartada por los organismos electorales.Segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Perú. Foto: AFPLa importancia de esos votos radica en que, si se excluyeran del conteo, los resultados se invertirían. Sin el voto exterior, Sánchez obtendría el 50,11 por ciento de los sufragios válidos y superaría a Fujimori por alrededor de 38.000 votos.Tras la decisión, las posibilidades de modificar el desenlace electoral quedaron prácticamente agotadas. No obstante, el dirigente izquierdista anunció que no reconocerá un eventual gobierno encabezado por Fujimori y mantiene sus cuestionamientos al proceso.CAMILO A. CASTILLO — Subeditor Internacional — X: @camiloandres894(*) Con información de GDA EL COMERCIO y EFE Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.