Por Paula Pareja24 JUNIO 2026Fue una tragedia que conmocionó a todo el país. La muerte de un niño de 12 años producto de una encerrona en la comuna de San Bernardo reanimó debates que hace tiempo están entrampados, como el apoyo de militares en las labores de seguridad y el endurecimiento de la Ley penal adolescente.De momento, se ha detenido a cuatro de los cinco involucrados en el delito. Los detenidos corresponden a ciudadanos chilenos de 17 (dos de ellos), 18 y 21 años de edad. Todos ellos tienen antecedentes policiales.En ese marco, el alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, instó a avanzar en los cambios de la ley penal adolescente, iniciativa que actualmente está en el Congreso y que busca modificar el régimen aplicable a los adolescentes infractores de la ley, intensificando las sanciones de internación en régimen cerrado.En diálogo con Tele13 Radio, el jefe comunal señaló que ese proyecto “soluciona esto de una manera bien simple. Que los delitos con violencia contra las personas o contra la propiedad tengan regímenes cerrados de detención, mientras el Estado arregla su problema de reinserción social”.Para el alcalde la tragedia en San Bernardo es “la crónica es un desastre anunciado”. “Cuando uno ve el caso y ve los videos, dice ‘este cabro sabe que no le va a pasar nada’, que eso es lo que nos pasa a todos los alcaldes, que los vemos en las cámaras y sabemos que actúan ex profesos sabiendo que no les va a pasar nada”, indicó.Si bien Sichel remarcó la necesidad de la reinserción, recalcó que “los costos del fracaso del Estado no pueden ser pagados por los ciudadanos”.“Mi sensación es que, en esta especie de buenismo que hubo en la sociedad chilena después del estallido social, nos equivocamos en la estrategia, que aquí hay que ser súper duros en estos temas, porque si provoca sensación de impunidad, empieza la otra tragedia, como la justicia por la propia mano, la sensación del populismo penal. De alguna forma el Estado tiene que hacerse cargo de corregir esto”, sostuvo.En cuanto a las repercusiones políticas, el alcalde destacó que -a su parecer- se produjo “una toma de conciencia. Cuando yo escuché al ministro Martín Arrau que dijo que hay una falla del Estado, pensé que por fin alguien dice algo de sentido común, que es que básicamente que el Estado falló en la lógica de la reinserción y en la lógica de prevención del delito en esta materia”.“Lo que espero del gobierno es que corrija rápidamente. Si me preguntan a mí, la mejor señal es hoy día ponerle suma urgencia a este proyecto que está en segundo trámite constitucional”, indicó.Los diagnósticos del alcalde es que “si lo hacen hoy día, en dos semanas podríamos tener un proyecto de ley que vuelva a los regímenes cerrados en caso de menores con delitos violentos, y nos soluciona el problema operativo”.