“Ahora viene lo bonito”, la frase que Carlo Ancelotti había utilizado antes de dar a conocer la nómina de delanteros que jugaría el Mundial 2026, empezó a encender la ilusión de los brasileños. Cuando el entrenador italiano dijo “Neymar Junior”, la algarabía fue absoluta en todos lados: hubo gritos, abrazos y batucadas tanto en el auditorio donde se desarrolló la presentación como en diversos puntos del país pentacampeón del mundo.A 24 años de la última conquista del trofeo más preciado del planeta, con jugadores colosales e inolvidables como Ronaldo, Ronaldinho, Rivaldo, Cafú y Roberto Carlos, la Canarinha transita con más pena que gloria este siglo, con una carga de nostalgia que también deviene en bronca y reproches a las nuevas generaciones.Neymar y Ancelotti dialogan durante uno de los entrenamientos en New Jersey (Photo by MAURO PIMENTEL / AFP)MAURO PIMENTEL - AFPPor eso, pese a lesiones, controversias extradeportivas y una carrera oscilante por el afán de diversión que siempre exhibió fuera de la cancha, Neymar es el refugio de aquel jogo bonito que siempre había caracterizado a su selección. Y a los 34 años, sin proyectar una carrera tan extensa como la de su amigo Lionel Messi o la del portugués Cristiano Ronaldo, Ney va por su última samba. Las condiciones, sin embargo, no son las ideales. Una lesión muscular grado 2 en el gemelo derecho lo tuvo a maltraer durante el último mes, motivo por el que arribó a los Estados Unidos consciente de que se perdería -de mínima- los dos primeros encuentros. Después del empate con Marruecos (1-1) y la goleada ante Haití (3-0), el 10 del Santos intensificó sus movimientos y este miércoles debutará ante Escocia, a las 19 (hora argentina).No obstante, el astro todavía no contaría con el potencial para disputar los 90 minutos y, por ende, Ancelotti lo preservará de cara al segundo tiempo. “Neymar está disponible, trabajó bien está semana y estamos contentos porque está de vuelta”, sentenció en la noche previa al cruce con Escocia el técnico italiano, que no lo había convocado desde que asumió en el seleccionado.“¿Neymar? No entiendo cómo alguien que jugó dos partidos en los últimos dos meses va al Mundial”, había arremetido José Boto, director deportivo de Flamengo, ante la citación de Neymar al Mundial. El directivo hubiera sufragado por Pedro, goleador del equipo carioca que se quedó al margen de la nómina de Ancelotti.Neymar jugó por última vez con la Canarinha en octubre de 2023, en una derrota ante la Uruguay de Bielsa, en Montevideo, por las Eliminatorias. Más allá del largo tiempo transcurrido, el ex Barcelona y PSG anhela escribir una historia inesperada y transformarse en artífice de la maltrecha ilusión brasileña.Con 13 partidos en Mundiales (con ocho goles y dos asistencias), distribuidos en sus participaciones en Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022, el delantero está determinado a cambiarle la cara a un conjunto demasiado previsible para la historia de magia inesperada que debe honrar. Steve Clarke, DT de Escocia, calificó a Neymar como "un ícono" (Photo by Mattia Ozbot / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / Getty Images via AFP)MATTIA OZBOT - GETTY IMAGES NORTH AMERICA“Creo que viniendo desde el banco, Neymar puede darle un incentivo al equipo, hasta porque la afición va a dar una energía extra cuando él entre. Es un verdadero ícono”, definió Steve Clarke, entrenador escocés, sobre la energía y respeto que irradia la figura del 10 brasileño, cuyo regreso se proyecta en un contexto de preocupación para Ancelotti por no tener a otro baluarte: Raphinha se desgarró ante Haití.En ese sentido, el técnico de Escocia consideró que “Brasil tiene problemas con lesiones, pero Ancelotti va a usar con sabiduría a los jugadores. Brasil siempre es muy peligroso”. Para la Canarinha, además de las bajas por problemas físicos, el riesgo latente es no ganar el grupo que comparte con los escoceses, marroquíes y haitianos: en caso de no ser líder, tendrá que ampliar sus traslados en un eventual camino hasta la final.Si el pentacampeón mundial vence a Escocia y Marruecos hace lo propio ante Haití, el primer puesto se resolverá entre sudamericanos y africanos por diferencia de gol, ya que ambos llegan con 4 unidades a esta fecha final (Brasil tiene un coeficiente de tantos de +4, mientras que el de Marruecos es +1), y, antes, en el desempate olímpico empataron 1-1 entre ellos-.Con una igualdad, el equipo de Ancelotti garantizará -de mínima- el segundo lugar y, de esa forma, debería desplazarse a México para dieciseisavos de final. En tanto, si Escocia diera el golpe, Neymar y compañía podrían quedar relegados al tercer puesto, siempre y cuando Marruecos también sume. En ese escenario, a la espera del cierre de todos los grupos, Brasil se clasificaría como uno de los mejores terceros.Alisson iba a cambiar por una camiseta roja, pero hubo una inesperada grieta (AP Photo/Frank Franklin II)Frank Franklin II - APMatemáticas al margen, Brasil atraviesa un proceso de años en los que se alejó de su identidad de juego, en la previa a este duelo con los europeos también surgió una inesperada controversia por el color de la camiseta del arquero. Más allá del tono del buzo de los guardametas, la selección verdeamarela intentará emular lo ocurrido en Francia 1998, cuando venció a Escocia: en aquella oportunidad fue 2-1, en el duelo inaugural de la Copa.“Mis primeras memorias de una Copa del Mundo fueron de la selección brasileña de 1970, absolutamente fantástica de ver para un niño. Uno crece con ese amor por Brasil, pero ahora tenemos que no amar a Brasil: hay que amar más a Escocia”, describió Clarke sobre su admiración por el equipo más icónico de todos los que tuvo el Scratch.Activo en redes, Neymar quiere hacer historia también en la canchaLuego de la coronación de 1970, Brasil estuvo 24 años hasta volver a ganar el Mundial: lo logró en Estados Unidos, donde ahora pretende resurgir de sus cenizas, como Neymar, y alzar la copa más importante del planeta otra vez luego de 24 años sin esa alegría.