Los analgésicos como el paracetamol e ibuprofeno se han convertido en aliados cotidianos contra el dolor. Sin embargo, su consumo rutinario plantea riesgos reales para la salud, desde hepatotoxicidad hepática por paracetamol hasta problemas digestivos, renales y cardiovasculares por ibuprofeno. Datos del STADA Health Report revelan la magnitud del hábito: el 51% de los españoles toma al menos un analgésico al mes, y uno de cada cuatro lo hace semanalmente.“Consumir analgésicos debería ser siempre algo puntual”, advierte Alicia Rodríguez, farmacéutica del Hospital del Mar. Los especialistas insisten en que más allá de tres a cinco días de dolor agudo, conviene investigar la causa subyacente para evitar enmascarar dolencias graves y multiplicar complicaciones.¿Cuándo deja de ser puntual el consumo de analgésicos y pasa a ser un problema?Los analgésicos deben utilizarse en tratamientos breves, solo durante el periodo necesario para aliviar una dolencia concreta o un dolor agudo. En general, se considera que ese dolor es puntual cuando dura entre tres y cinco días. Si se prolonga más allá de ese margen, aparece diez o quince días al mes, o el consumo de medicación se mantiene de forma crónica, es entonces cuando conviene prestar atención, porque puede empezar a convertirse en un problema.Entonces, el uso puntual de analgésicos no es algo perjudicialDepende. Tiene más que ver con por qué te duele la cabeza y con qué frecuencia ocurre. Si te duele muchos días o todos los meses, quizá habría que investigar el motivo e ir al médico. Al final, los analgésicos también pueden enmascarar posibles enfermedades. Si cada vez que te duele la cabeza te tomas un paracetamol y se te quita, no sabes realmente de dónde viene ese dolor.Y tampoco lo solucionas...Exacto. La fiebre es un buen ejemplo. Puede que haya una infección detrás y, al tomarte un paracetamol, la fiebre baje, pero no estás solucionando la causa del problema. Con el ibuprofeno pasa algo parecido. Si tienes continuamente dolor de rodilla o de cualquier otra zona, te tomas uno y se te pasa, estás mitigando el dolor en ese momento, pero estás poniendo un parche.Entonces, ¿hay que aguantar el dolor?No, pero hay que abordar el origen del dolor. Si aparece una molestia persistente en la rodilla, lo adecuado sería consultar con un traumatólogo; en el caso de las cefaleas, ocurre algo parecido. Además, hay situaciones en las que los analgésicos o los antiinflamatorios pueden estar contraindicados, por ejemplo, en determinados tipos de migraña, por lo que conviene que lo valore un neurólogo. Tomar un analgésico de manera puntual no supone un problema; cuando el dolor se repite, es necesario estudiarlo.¿Qué riesgos reales tiene tomar ibuprofeno o paracetamol todos los días, aunque sea en dosis bajas?Los efectos colaterales son reales y están ampliamente evidenciados en la literatura médica, incluso aunque se tomen dosis bajas. Puedes tomar medio paracetamol de un gramo, es decir, 500 miligramos, o ibuprofeno de 400 miligramos, pero si lo haces de forma continuada, hay riesgos.En el caso del paracetamol, el principal riesgo afecta al hígado, ya que puede producir hepatotoxicidad. Esto se debe a que el fármaco se procesa por vía hepática: al tomarlo, el organismo lo transforma para que haga efecto y después pueda eliminarse. En ese proceso se generan metabolitos, algunos de los cuales pueden resultar tóxicos. Cuando el uso es puntual, no suelen acumularse ni causar problemas, pero un consumo mantenido puede sobrecargar la capacidad del hígado para neutralizarlos y provocar un daño hepático real.¿Y en el caso del ibuprofeno?Sus riesgos principales son digestivos, renales y cardiovasculares. En primer lugar, puede afectar al estómago: por eso se recomienda no tomar ibuprofeno en ayunas y acompañarlo de comida. Cuando se usa de forma crónica, puede favorecer la aparición de úlceras o hemorragias digestivas. También puede tener impacto sobre el riñón, hasta el punto de provocar toxicidad renal e incluso insuficiencia en algunos casos. Por último, los AINE, el grupo farmacológico al que pertenece el ibuprofeno, pueden contribuir al aumento de la presión arterial, de modo que en determinados pacientes el riesgo cardiovascular puede ser especialmente relevante.En el caso de las mujeres que tienen dolor menstrual cada mes y recurren siempre al ibuprofeno o incluso a analgésicos más fuertes, ¿hay algún problema?El dolor de regla ocurre una vez al mes y hay mujeres que lo viven mejor y otras peor. En general, son ciclos de analgesia cortos, de entre tres días y una semana. En principio, eso no supone un riesgo importante, sobre todo porque suele tratarse de mujeres jóvenes. A no ser que exista otra patología de base, como una enfermedad renal o cardíaca, no diría que haya que aguantar el dolor sin más.¿Cuáles son las principales diferencias entre los analgésicos?Es bastante habitual agruparlos todos bajo la misma categoría, pero no son medicamentos equivalentes. El paracetamol y el ibuprofeno, por ejemplo, pertenecen a familias distintas. El primero tiene efecto analgésico, pero no antiinflamatorio, una diferencia que muchas personas desconocen. Por eso, ante molestias asociadas a inflamación, como ciertos dolores de cuello, espalda o rodilla, puede resultar menos eficaz que un antiinflamatorio. Además, el paracetamol no forma parte de los AINE, es decir, de los antiinflamatorios no esteroideos. Se considera un analgésico leve o moderado: no es el fármaco más potente para tratar el dolor, pero sí funciona muy bien como antipirético. En casos de fiebre, suele ser una de las opciones más eficaces.¿Y qué hay de los AINE?También existen diferencias en cuanto a intensidad y tolerancia. El dexketoprofeno, conocido por marcas como Enantyum o Enandol, tiene una acción más potente que el ibuprofeno y puede resultar útil en dolores musculares, menstruales o de origen inflamatorio. Sin embargo, precisamente por esa mayor potencia, también puede ser más agresivo para el estómago. El naproxeno es otro antiinflamatorio con un efecto superior al del ibuprofeno. En general, estos medicamentos se distinguen tanto por su capacidad para aliviar el dolor como por su perfil de efectos adversos.Ahora el ibuprofeno de 600 miligramos ya no se vende sin receta, ¿cuál es el motivo?La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios ya señaló hace tiempo que, según distintos estudios, el ibuprofeno de 600 miligramos no tiene por qué ser más eficaz que el de 400 en dolores comunes. Durante años se ha utilizado la dosis más alta con la idea de que ofrecía un mayor alivio, pero esas investigaciones comparaban ambas cantidades en molestias frecuentes, como el dolor menstrual, una cefalea leve o el dolor de espalda.Tiene un techo terapéuticoEfectivamente, llega un punto en el que aumentar la dosis no se traduce en un mayor alivio, porque la eficacia se mantiene prácticamente igual. En esos dolores comunes, se observó que el ibuprofeno de 400 y el de 600 ofrecían resultados muy similares, pero la cantidad más alta se asociaba a más efectos adversos, como úlceras digestivas, hipertensión u otros problemas. Por eso se restringió el uso del ibuprofeno de 600 miligramos, para evitar que se tomara más medicación de la necesaria. Un error que veo a veces es que, al no poder comprar esa presentación, algunas personas recurren a dos comprimidos de 400. Esa práctica supera claramente las dosis recomendadas y aumenta mucho el riesgo de toxicidad. Tomar 800 miligramos para sustituir el comprimido de 600 es una conducta problemática y preocupante.¿Y en el caso del paracetamol ocurre algo parecido?Sí, con el paracetamol sucede algo similar, porque también existe un techo terapéutico. En algunos casos, como ante una fiebre muy alta, puede estar indicado tomar un gramo si así lo prescribe un profesional, pero para muchos dolores comunes se ha demostrado que 500 miligramos pueden ser igual de eficaces. Además, su toxicidad hepática está relacionada con la dosis: cuanto mayor es la cantidad ingerida, más metabolitos tóxicos se generan en el organismo. Por eso, tomar más no siempre implica aliviar mejor el dolor, pero sí puede aumentar el riesgo.Irene Marsal
Alicia Rodríguez, farmacéutica: “El ibuprofeno de 400 y el de 600 son igual de efectivos, pero la dosis más alta se asocia a riesgo de úlceras digestivas e hipertensión”
La farmacéutica del Hospital del Mar advierte sobre el uso regular de analgésicos en el día a día y las diferencias entre ellos.








