Dos provincias llegan este miércoles con paros docentes y estatales, aunque por conflictos distintos. En Entre Ríos, la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (AGMER) convocó a una huelga provincial por el deterioro salarial, la falta de respuestas del gobierno de Rogelio Frigerio y el rechazo a la reforma previsional que se debate en la Legislatura. En Neuquén, ATE y ATEN paran y se movilizan contra el proyecto de Gas Natural Licuado (GNL), que según los gremios implica una baja en las regalías que percibe la provincia.
El paro entrerriano expresa un conflicto que combina salarios y jubilaciones. AGMER denunció que el Ejecutivo provincial no convocó a reanudar la discusión paritaria desde el fracaso de las negociaciones salariales de mayo, cuando el gremio consideró insuficiente la propuesta oficial frente al avance de los precios y la pérdida de poder adquisitivo.
El sindicato docente mayoritario sostuvo que la situación salarial atraviesa un escenario crítico, marcado por el empobrecimiento de los trabajadores, el alto nivel de endeudamiento de activos y jubilados, el pluriempleo y la sobrecarga laboral. El reclamo no se limita al sueldo de bolsillo: apunta también a las condiciones de trabajo y al deterioro de la vida cotidiana de la docencia entrerriana.









