Análisis Exclusivo suscriptores El sector energético enfrenta numerosos problemas que requieren acciones urgentes una vez Abelardo de la Espriella asuma la presidencia.Abelardo de la Espriella Foto: iStock / Sergio Cárdenas - EL TIEMPOPERIODISTA ECONÓMICA24.06.2026 05:30 Actualizado: 24.06.2026 05:30
Cuando Abelardo de la Espriella asuma la presidencia el próximo 7 de agosto, se encontrará con un sector energético que requiere acciones urgentes frente a problemas acumulados como la pérdida de la autosuficiencia en gas, la caída en la producción de hidrocarburos, los retrasos en los proyectos eléctricos, la crisis del servicio en el Caribe y el fenómeno de El Niño.Ante este panorama, el programa del presidente electo plantea un cambio radical en el manejo de la política pública, asegurando que Colombia no puede seguir tratando este sector con prejuicios ideológicos e improvisación, ya que de él dependen la competitividad, el empleo, la estabilidad de las finanzas públicas y la inversión social.La situación en infraestructura eléctrica es preocupante. Para este año se espera la entrada de 4.475 megavatios al sistema; sin embargo, a junio solo ha ingresado el 6,8 por ciento de esa meta.Esta tendencia viene de atrás: en 2024 apenas se cumplió con el 25,3 por ciento de lo planeado y en 2025 la ejecución cayó a un alarmante 10,8 por ciento. Como consecuencia, XM proyecta un déficit de energía firme del -2,3 por ciento para 2026, que empeorará hasta el -4,4 por ciento en 2027. LEA TAMBIÉN Foto:iStockPara frenar este riesgo de desabastecimiento, el gobierno electo plantea nuevas subastas de cargo por confiabilidad y modernizar las redes de distribución de energía.A este escenario se suma la crítica realidad del servicio en la región Caribe. La situación de Afinia y Air-e (intervenida desde septiembre de 2024) sigue siendo insostenible.La solución que plantea Abelardo De la Espriella es bajar de forma permanente el costo de la tarifa, corrigiendo de raíz los daños en las redes, los robos de energía, las ineficiencias y las normas que “cargan un peso excesivo sobre los usuarios”.Además, planea aprovechar el potencial solar, eólico y territorial del Caribe para atraer inversiones que generen empleo, “convirtiendo a la región en una plataforma de desarrollo útil y alejada de las consignas políticas”. LEA TAMBIÉN Foto:CortesíaReactivación de los hidrocarburosEl panorama de los hidrocarburos también atraviesa una fase crítica. En gas natural, la producción nacional ha caído a mínimos históricos, lo que llevó a que en diciembre de 2024 el país perdiera su autosuficiencia. Hoy, las importaciones para abastecer a hogares e industrias superan el 32 por ciento de la demanda total.Por su parte, la producción de petróleo lleva siete meses por debajo de los 750.000 barriles diarios. Esta caída afecta directamente los ingresos del Estado, pues la extracción de petróleo y gas aporta los recursos que sostienen las finanzas públicas a través de Ecopetrol.De la Espriella rechaza por completo renunciar a los hidrocarburos antes de tiempo y propone defender a Ecopetrol como un activo clave. Su estrategia es usar el gas como un puente en la transición energética, acelerando el desarrollo de los descubrimientos recientes. LEA TAMBIÉN Foto:CanvaAdemás, advierte que dejar agotar las reservas sin buscar nuevas opciones obligaría al país a importar más gas y otros combustibles costosos, subiendo las facturas de las familias y la industria.Al ser un sector indispensable para financiar la salud, la educación y la inversión social, su gobierno buscará reactivar la exploración y producción de hidrocarburos mediante la firma de nuevos contratos.En paralelo, impulsará la energía solar, eólica e hídrica, aprovechando el potencial de regiones como La Guajira y el Caribe. El plan consiste en destinar una parte de los ingresos del petróleo para financiar las fuentes limpias y la protección ambiental.La transición avanzará sumando nuevas fuentes sin poner en riesgo la estabilidad del país, promoviendo alternativas como el gas, la biomasa, la geotermia, los biocombustibles e incluso el estudio de la energía nuclear. LEA TAMBIÉN Foto:EPMLa fórmula para el ‘fracking’Finalmente, sobre el uso del fracking (yacimientos no convencionales), el nuevo gobierno propone una postura técnica: ni prohibición ideológica ni permisos a ciegas. La técnica se desarrollará únicamente bajo proyectos piloto controlados, condicionados a cinco líneas rojas:Límites geográficos: Prohibición total en páramos, zonas de agua subterránea, áreas protegidas y territorios étnicos.Línea base ambiental: Medición independiente del estado del agua, el aire y el riesgo sísmico antes de operar.Monitoreo en tiempo real: Vigilancia continua de entidades técnicas con información pública para la ciudadanía.Cláusula de suspensión: Si los controles demuestran un daño ambiental irreversible, el piloto se detendrá de inmediato.Licencia social: Diálogo e información previa con las comunidades de las zonas de influencia. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.












