Madrid (EFE).- La Audiencia Nacional retoma este miércoles el juicio del caso Kitchen, la presunta operación parapolicial para espiar a Luis Bárcenas entre 2013 y 2015, con la declaración como acusados de Andrés Gómez Gordo, un inspector que fue asesor del Gobierno de María Dolores de Cospedal en Castilla-La Mancha, y del exconductor del extesorero del PP, Sergio Ríos.
La Audiencia Nacional reanudará así, con una sola jornada esta semana, el juicio contra la cúpula del Ministerio del Interior del primer Gobierno de Mariano Rajoy, en el que ya han comparecido el exministro Jorge Fernández Díaz y otros cuatro acusados y aún tienen pendiente prestar declaración otros cinco.
Gómez Gordo
La vista oral se retomará con la declaración de Gómez Gordo, a quien la Fiscalía pide 15 años de cárcel, al entender que fue una de las personas, junto al excomisario José Manuel Villarejo, encargadas de controlar al chófer del extesorero, captado como confidente por la presunta trama y que se sienta en el banquillo de los acusados y declarará tras el inspector.
Entre 2011 y 2015 Gómez Gordo fue director general de Documentación y Análisis en Castilla-La Mancha, bajo el Gobierno de María Dolores de Cospedal, que entonces era también la secretaria general del Partido Popular. Tras ese cargo, pasó a la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Policía y según la Fiscalía fue una de las personas que pagó al conductor con fondos reservados.









