Lionel Andrés Messi cumple este miércoles 24 de junio 39 años mientras brilla en el Mundial 2026, que por ahora lo tiene como el máximo goleador de la historia. Es la quinta vez que festeja en una competencia mundial, esta vez con sensaciones encontradas porque tiene a su familia cerca pero también manifestó su preocupación y angustia por la enfermedad de su padre. Desde que cumplió 17 años, en 2004, sólo seis veces estuvo relajado y sin obligaciones, en 14 estuvo concentrado con la Selección Argentina y otra dos con sus clubes, una con el Barcelona y otra en el Inter Miami.Es la quinta vez que festeja el cumpleaños en un Mundial. En 2006 cumplió 19 años en Leipzig, Alemania, y jugó unos minutos en el triunfo por 2-1 ante México por los cuartos de final. Se acercaron a saludarlo en la concentración papá Jorge y Matías, uno de sus hermanos. En el plantel también estaba Juan Román Riquelme, que cumplía 28 años.En 2010 cumplió 23 años en la concentración de Pretoria. A las 12 de la noche, apenas comenzó el 24 de junio, fue Juan Sebastián Verón, su compañero de cuarto, el primero en saludarlo. Luego el resto de los compañeros y el cuerpo técnico, encabezado por Diego Maradona. Al mediodía, lo fueron a buscar sus hermanos Matías y Rodrigo y festejó en familia en la casa alquilaron en un barrio privado a tres cuadras del Brooklyn mall. Volvió alrededor de las nueve de la noche a la concentración. “La pasé muy bien; gracias a todos. Estoy muy feliz”, le dijo a los periodistas que lo esperaban allí.En Brasil 2014 estaba muy concentrado porque al otro día Argentina se medía con Nigeria. Gran parte del día estuvo en Porto Alegre recibiendo saludos. Leo publicó en su cuenta de Facebook: “Muchas gracias por todas sus felicitaciones. Mi regalo perfecto este año sería la Copa, pero vamos paso a paso y lo primero es centrarnos en ganar el partido de mañana para poder terminar líderes del grupo”. Antonella publicó en Instagram un video en el que aparecían los dos cuando eran niños. Se sumaron a las felicitaciones, además de sus amigos Sergio Agüero y Javier Mascherano, el líder cubano Fidel Castro y el Loco René Houseman.Sorprendieron las declaraciones de su abuelo Antonio Cuccittini, el papá de su mamá Celia, al canal 3 de Rosario. “Soy sincero y no me gusta la fanfarronería. Lo veo medio flojo. No corre como años atrás. En España es eléctrico, se marea a los 22 jugadores. Ahora no corre, no me convence”, explicó su nieto que cumplía 27 años.La concentración en Bronnitsy, en Rusia, era un hervidero. Y no por el cumple 31 de Leo sino por la mala relación del plantel con el técnico Jorge Sampaoli. Sin embargo, el festejo fue una pausa. La gente de la ciudad preparó una torta gigante para el crack argentino, aunque estuvo ajeno a ese festejo. Apenas empezó el 24, Antonella publicó un emotivo saludo en Instagram desde Rosario. Hubo saludos de todos y en la cena, Chiqui Tapia le regaló un cuadro con su imagen y la de sus hijos pintados al óleo. Leo festejó junto a la cocinera Antonia y al sparring Nehuén Pérez.La primera vez que le tocó jugar un día antes de soplar las velitas fue en la Copa América de 2019, disputada en Brasil. El 23 de junio, en el Arena do Gremio de Porto Alegre, Argentina venció 2 a 0 a Qatar con goles de Lautaro Martínez y Sergio Agüero.El 2004 fue un año muy especial para el rosarino. Tenía apenas 17 años y le quedó poco tiempo para festejar. El martes 22 de junio recibió la noticia de que debía viajar a Buenos Aires para jugar un amistoso con la Selección Sub 20 que dirigía Hugo Tocalli. Al día siguiente, en el hotel Balmoral de Barcelona, le entregaron el premio al Jugador Promesa de la temporada 2003/04, patrocinado por el programa Radio Estadio. En pleno cumpleaños, preparó las valijas. El martes 29 debutó en un amistoso ante Paraguay y marcó su primer gol con Albiceleste.Así, cada cumpleaños estuvo marcado por su carrera como futbolista, primero como promesa y luego coronado como el mejor del mundo. En 2005, en Países Bajos disputando el Mundial Sub 20, que ganó; en 2006, en el Mundial de Alemania; en 2007, en la Copa América de Venezuela; en 2010, en el Mundial de Sudáfrica; en 2011, en la Copa América de Argentina; en 2014, en el Mundial de Brasil; en 2015, en la Copa América de Chile; en 2016, en la Copa América Bicentenario en Estados Unidos; en 2018, en el Mundial de Rusia; en 2019, en la Copa América de Brasil; en 2021, también en Brasil, para finalmente ganar su primer título con la Mayor; y en 2024, en plena Copa América, en Estados Unidos.El primer año en que logró descansar luego de la temporada con el Barcelona fue en 2008. Estaba en Rosario con su familia, ya de novio de Antonela. Ese día, en Madrid, le entregaron el Premio Nacional del Deporte y lo recibió en su nombre Marc Ingla, entonces vicepresidente del Barcelona. Al año siguiente, también disfrutaba en su ciudad natal.Otros dos años seguidos de festejo en familia fueron los de 2012 y 2013, sus 25 y 26 años. Hace una década, jugó un partido a beneficio en Miami, allí compartió unos días con amigos, hermanos y sobrinos en el café Ragazzi. Luego voló a Rosario para celebrar con el resto de la familia y Antonela, quien estaba embarazada de Thiago, el hijo mayor de la pareja que nació el 2 de noviembre. Al año siguiente, la pasó en Barcelona, en un yate con sus hermanos y entrenando en su gimnasio. Y en su casa con su compañera y Thiago, de ocho meses.El festejo de los 30 años fue muy particular. Rosario estaba convulsionada porque en seis días había casamiento: Lio y Anto formalizaban una relación ya llevaba más de una década. El sábado 24, en su residencia de Arroyo Seco, festejó con su todavía futura esposa, sus hijos Thiago y Mateo, sus padres, hermanos y amigos. Pero no se hablaba de otra cosa que de la gran fiesta en el complejo City Center.En 2020, cuando llegó a los 33, tuvo un cumple muy tranqui. Declarada la pandemia de coronavirus y tras la primera ola en Europa, se había reanudado la competencia en la Liga española y el día anterior había jugado en el Camp Nou ante Athletic Bilbao (1-0). La celebración fue en su casa de Casteldefels y en familia, con Antonela, Thiago, Mateo y Ciro. Y al otro día a entrenar porque el sábado 27 jugaba frente al Celta en Vigo.Tanto en 2022 y en 2023 lo festejó con la familia, de vacaciones y relajado, los 35 años en Ibiza y los 36 en Rosario. En cambio, los siguientes en plena competencia: en la Copa América de Brasil, jugando para el Inter Miami y ahora en pleno Mundial, agigantando su leyenda.