El canciller boliviano Fernando Aramayo Carrasco junto a su par argentino Pablo Quirno y el subsecretario de Estado estadounidense Christopher Landau, durante la reunión ministerial sobre la crisis en Bolivia al margen de la Asamblea General de la OEA en Ciudad de Panamá, el 23 de junio de 2026. (REUTERS/Enea Lebrun)Bolivia espera que una comisión regional de cancilleres y ministros de Defensa, propuesta por Panamá y respaldada por Estados Unidos, genere “compromisos” hemisféricos para la defensa de su democracia, en medio de una crisis que dejó al menos 16 muertos y provocó desabastecimiento en el país.La iniciativa fue lanzada el lunes por el presidente panameño, José Raúl Mulino, durante la inauguración del 56° Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA). El canciller boliviano, Fernando Aramayo Carrasco, confirmó este martes que la misión se desplegará “a la brevedad posible” y que su propósito es no solo conocer la situación del país, sino generar acuerdos operativos concretos.PUBLICIDADEl conflicto estalló en mayo pasado, cuando sectores campesinos e indígenas comenzaron a exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien cumplió siete meses en el cargo este junio. La Central Obrera Boliviana (COB) y campesinos de La Paz instalaron el 6 de ese mes cortes de rutas que cortaron el acceso a servicios básicos y dejaron 13 víctimas fatales por falta de atención médica oportuna, además de otros tres muertos en el marco del conflicto.Paz decretó el sábado el estado de excepción para levantar los bloqueos. Mulino respaldó esa medida ante los Estados Miembros y anunció el impulso de una resolución de apoyo a Bolivia ante la Asamblea General. Ecuador, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Paraguay y Panamá, entre otros, ya manifestaron interés en integrar la misión.PUBLICIDADHabitantes de El Alto esperan transporte público días después de que el gobierno decretara el estado de excepción, el 21 de junio de 2026. (REUTERS/Claudia Morales)Aramayo Carrasco expuso la situación boliviana en un foro paralelo organizado por el Departamento de Estado de Estados Unidos, al que asistieron representantes de una veintena de países miembros de la OEA. Allí vinculó las protestas con acciones de “desestabilización abiertamente financiadas por el crimen organizado”, dado el volumen de recursos que implica financiar esos hechos violentos.El canciller señaló que esos episodios ocurrieron precisamente cuando Bolivia comenzó a dar golpes significativos contra el crimen organizado internacional. A modo de ejemplo, citó la captura de Sebastián Marset, presunto narcotraficante uruguayo, descrito como “uno de los criminales más buscados por la DEA”, detenido el 13 de marzo en Santa Cruz y extraditado ese mismo día a Estados Unidos.PUBLICIDADEl subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, subrayó la importancia del respeto a la institucionalidad y a los resultados de "elecciones limpias“. Anunció que Washington continuará dialogando sobre “cómo podemos llegar a acciones más concretas para apoyar al Gobierno y sobre todo al pueblo de Bolivia".(Con información de EFE)