Por Samantta Hernández Escobar
El partido entre las selecciones de México y Corea del Sur, disputado el 18 de junio en la fase de grupos del Mundial 2026, registró 25.5 millones de espectadores en México, de acuerdo con datos preliminares de audiencia.
Con este conteo, se posiciona como la transmisión más vista en México en el siglo XXI, por encima del registro del primer partido de la selección mexicana en el torneo.
Más allá del plano deportivo, el encuentro se inscribe en una relación cultural creciente entre ambas audiencias, asociada al interés por contenidos provenientes de Corea del Sur.
En este contexto destaca el fenómeno del Hallyu, conocido como la “Ola coreana”, un proceso de expansión global de la cultura surcoreana que incluye música (K-pop), producciones televisivas (K-dramas), cine, moda, gastronomía, cosmética (K-beauty) y aprendizaje del idioma coreano.














