En el sector de la construcción, la solidez de una compañía suele medirse por la resistencia de sus materiales o el alcance de su infraestructura.

Sin embargo, para Cemex, la verdadera estabilidad no reside en el concreto, sino en la integridad física y mental de quienes lo producen.

La compañía ha consolidado un ecosistema de bienestar donde la operación se detiene si la seguridad se ve comprometida, estableciendo que el éxito empresarial es inseparable de la salud de sus colaboradores.Esta filosofía se traduce en el uso de herramientas de planeación segura como el Toma 5.

Más que un protocolo, es una metodología diseñada para reducir el riesgo de lesiones mediante la identificación de peligros y la definición de controles oportunos antes de realizar cualquier tarea.

Ya sea al iniciar un turno, antes de una actividad con cambios o frente a una situación no planeada, el Toma 5 obliga a una pausa para asegurar que se cuenta con la capacitación, los recursos y las condiciones adecuadas para trabajar. “En Cemex, nuestra prioridad absoluta es la salud y la seguridad de nuestra gente, de nuestros contratistas y de las comunidades donde operamos.