Quizás su pasado como gladiador en el cine le ha dado un pase VIP en Collserola. El actor Russell Crowe y un equipo de 300 personas están rodando, desde hace unos días, la película The last druid en una zona boscosa en Sant Cugat del Vallès, en plena zona cero afectada por la peste porcina, en medio de la polémica por las restricciones de la Generalitat. La grabación se ha reemprendido en un terreno del Incasòl, entre Sant Cugat y Rubí, después que el pasado mayo Agricultura exigió medidas de bioseguridad.El Govern confirma que la productora ha aplicado los cambios: nuevas vallas perimetrales, un refuerzo de las que ya existían y la obligación de desinfectar las ruedas de los vehículos que entran y salen del espacio perimetrado. Por eso el rodaje ya cumple la normativa, según Agricultura. La filmación nunca se llegó a detener del todo. Mientras los servicios jurídicos de Agricultura preparaban el requerimiento legal, la productora aprovechó el parón para construir nuevos sets de rodaje.Lee tambiénEl personal del filme, dirigido por William Eubank, también debe cumplir unas normas estrictas como no andar por las zonas boscosas, comer en los espacios habilitados y avisar a seguridad en caso de encontrarse un jabalí vivo o muerto. La controversia surge porque el acceso al medio natural está prohibido desde hace casi siete meses, en 20 km a la redonda del epicentro donde se encontró el primer jabalí muerto por la peste, en Bellaterra. Por lo tanto, el parque de Collserola y todas las zonas naturales de los municipios que lo rodean quedan afectados por la norma hasta después del verano. El conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, defiende el rodaje porque “el decreto de medidas para combatir la peste porcina africana permite la actividad económica, como la apertura de los restaurantes que hay en la zona cero”, según ha recogido TV3.RestaurantesPérdidas de entre el 30 y el 50%Sus ingresos han caído en picado y no se augura una mejoría. En las masías Can Jané y Can Borrell, referentes culinarios en Collserola desde hace décadas y parada obligatoria de ciclistas y paseantes, están desesperados. Sus dueños reconocen que “sufren mucho” porque han perdido entre un 30 y un 50% de la facturación por la ausencia de ciclistas y excursionistas. A pesar de que los establecimientos del parque siguen abiertos y se puede acceder en coche, gran parte de la clientela ha dejado de ir a comer. “La normativa es muy estricta y, a veces, confusa”, reconoce Pilar, vecina de Sant Cugat que se ha topado con los accesos precintados. “Dan por hecho que todos vamos en coche al restaurante y no es así. A mí me gusta pasear y hace meses no puedo”, se lamenta.Este permiso choca de pleno con la petición que hizo el alcalde de Sant Cugat, Josep Maria Vallès, para que el Govern abriera “ciertos espacios urbanos como el bosque de Volpelleres o la zona del Pi d’en Xandri por motivos de salud y bienestar ciudadano”. Hoy, Vallès ha insistido en que “si el Govern ha sido capaz de garantizar la seguridad para una película lo puede hacer para crear espacios seguros para la ciudadanía. Hace un mes que envié la carta y no hay respuesta”, ha lamentado.
Russell Crowe ya rueda en la zona cero de la peste porcina de Collserola
La Generalitat vuelve a permitir la filmación argumentando que se trata de una “actividad económica”






