Lionel Messi logró una nueva marca en su extensa trayectoria internacional. El argentino es, desde este lunes, el máximo anotador de la historia de los Mundiales. Al mismo tiempo, ratifica que es uno de los principales candidatos para quedarse con la Bota de Oro de la Copa del Mundo 2026. El delantero marcó dos veces en la victoria de Argentina sobre Austria. El primer tanto le permitió superar al alemán Miroslav Klose, con quien desde la semana pasada compartía el primer lugar del listado histórico. Claro que la carrera sumó rápidamente un nuevo capítulo. Horas después, Kylian Mbappé convirtió un doblete en el triunfo de Francia sobre Irak. Con esos tantos, el atacante francés quedó como escolta de Messi en la clasificación de goleadores. Tanto en la tabla histórica como en la edición actual.Tras dos fechas disputadas, Messi acumula cinco goles en el certamen. Mbappé, por su parte, suma cuatro. Los mismos que también tiene Erling Haaland. La diferencia es mínima y los tres aparecen como los futbolistas con mejor rendimiento en el inicio del campeonato.El atacante noruego marcó dos veces en el estreno de su selección frente a Irak y abrió su cuenta personal en una Copa del Mundo. Luego, ante Senegal, celebró dos veces más. Ya acumula cuatro conquistas en Norteamérica, las mismas que Mbappé.Es segunda vez en la historia que tres jugadores anotan cuatro goles o más en sus primeros dos encuentros en una Copa del Mundo. La anterior fue en Suiza 1954, con Sandor Kocsis (7), Erich Probst (4) y Max Morlock (4).Entre sus objetivos hay uno que lleva décadas siendo inalcanzable: el récord de Just Fontaine, quien anotó 13 goles en Suecia 1958. Es el artillero con más conquistas en una sola edición. Ahora son ocho partidos, no siete como hasta 2022, por lo que crece la chance de que se rompa la marca.Claro que Mbappé y Messi le han bajado el perfil a las marcas. “No pienso en el récord, no es ningún drama. Leo (Messi) siempre ha marcado goles, los marca y siempre los marcará. No miro lo que hace él, porque si no, tendré que hacer más. Solo me fijo en mi equipo. Cuando marcas goles, te acercas a ese nivel, pero lo repito, para mí, es más importante fijarme en nuestra evolución”, dijo tras el duelo ante Irak.La Pulga ya se había referido al tema cuando alcanzó a Klose. “Es un honor estar ahí por lo que significa estar al lado de Klose o los que están, está Ronaldo también ahí, pero creo que no significa nada. Al final es estadística y nada más”, comentó.Mbappé y Messi en la final del Mundial de Qatar 2022. Manu Fernandez Las metas inéditasLa situación resulta llamativa especialmente en el caso de Messi. A pesar de ser el ariete histórico de los Mundiales, nunca ha terminado una edición como máximo anotador. A lo largo de sus cinco participaciones previas logró destacadas campañas individuales, pero siempre hubo otro jugador que terminó por delante de él en lo que a conquistas respecta.Su oportunidad más cercana se produjo en Qatar 2022. En aquella Copa del Mundo, el argentino convirtió siete goles y fue la figura del título obtenido por Argentina. Sin embargo, la Bota de Oro quedó en manos de Mbappé. El francés anotó ocho veces, incluyendo tres tantos en la final disputada en Lusail. El francés, por su lado, persigue también otro objetivo inédito. Tras terminar como goleador de Qatar 2022, busca convertirse en el primer jugador en obtener dos veces el reconocimiento al máximo anotador del Mundial. Nunca se ha repetido un nombre.Los “pichichis” de los Mundiales han sido Guillermo Stábile (1930, Argentina, 8 goles), Oldrich Nejedlý (1934, Checoslovaquia, 5 goles), Leónidas (1938, Brasil, 7 goles), Ademir (1950, Brasil, 9 goles), Sandor Kocsis (1954, Hungría, 11 goles), Just Fontaine (1958, Francia, 13 goles), Eusébio (1966, Portugal, 9 goles), Gerd Müller (1970, Alemania Federal, 10 goles), Grzegorz Lato (1974, Polonia, 7 goles), Mario Alberto Kempes (1978, Argentina, 6 goles), Paolo Rossi (1982, Italia, 6 goles), Gary Lineker (1986, Inglaterra, 6 goles), Salvatore Schillaci (1990, Italia, 6 goles), Davor Suker (1998, Croacia, 6 goles), Ronaldo (2002, Brasil, 8 goles), Miroslav Klose (2006, Alemania, 5 goles), James Rodríguez (2014, Colombia, 6 goles), Harry Kane (2018, Inglaterra, 6 goles) y el propio Mbappé (2022, Francia, 8 goles).A ese extenso listado, en el que se aprecia que no hay repetidos, se añaden las ediciones en que el cetro fue compartido. En el Mundial de Chile 1962 los máximos arietes fueron Garrincha (Brasil), Vavá (Brasil), Flórián Albert (Hungría), Valentin Ivanov (Unión Soviética), Drazan Jerkovic (Yugoslavia) y Leonel Sánchez (Chile), todos con cuatro conquistas. Mientras que en Estados Unidos 1994 se repartió entre dos: Oleg Salenko (Rusia) e Hristo Stoitchkov (Bulgaria), con seis dianas.La otra edición que tuvo muchos goleadores fue Sudáfrica 2010. Ahí se repartió entre Thomas Müller (Alemania), David Villa (España), Wesley Sneijder (Países Bajos) y Diego Forlán (Uruguay): todos celebraron cinco veces.La campaña del delantero francés en Qatar fue especialmente destacada. Sus ocho goles representaron la cifra más alta para un máximo anotador desde que Ronaldo en Corea-Japón 2002, con el mismo número. Ahora intenta sostener ese nivel en Norteamérica.Claro que la carrera por ese honor también tiene a Harry Kane. El capitán de Inglaterra comenzó el torneo con dos goles en el triunfo de su selección sobre Croacia. El delantero ya sabe lo que significa terminar un Mundial como máximo anotador, luego de quedarse con la Bota de Oro en Rusia 2018 gracias a sus seis conquistas.La presencia simultánea de Messi, Mbappé, Kane y Haaland entrega además un elemento poco habitual. Solo en las ediciones de 1962, 1994 y 2010 hubo más de un goleador. Ahora esos cuatro futbolistas asoman como los principales aspirantes a serlo en solitario. Pero tampoco puede ser una sorpresa si a la postre terminan igualados.Por ahora, la ventaja pertenece a Messi. La tabla está abierta, pero el arranque del torneo ya dejó una certeza: el máximo goleador histórico de los Mundiales, el vigente goleador de la Copa del Mundo y dos de los delanteros más productivos del fútbol actual compiten por el mismo objetivo a nivel individual.