El Departamento de Estado de Estados Unidos ha dejado claro que la nueva reforma económica que ha introducido La Habana no le parece suficiente. Este martes ha dado una nueva vuelta de tuerca a la presión que impone sobre el régimen: el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, ha anunciado nuevas sanciones contra cinco entidades estatales cubanas, tres de ellas vinculadas al conglomerado económico Gaesa, controlado por las fuerzas armadas de Cuba y al que Washington describe como “el músculo financiero detrás del aparato represivo de seguridad cubano”, así como contra la esposa de uno de los hijos del hombre fuerte del régimen, Raúl Castro. “La situación en Cuba está retrocediendo ya que el régimen corrupto, brutal y comunista antiestadounidense sigue dando prioridad al control total en vez del bienestar, la libertad y las oportunidades del pueblo cubano”, ha escrito el secretario de Estado en un mensaje en redes sociales. “El conglomerado Gaesa, bajo control militar, sirve de manera persistente como el principal medio para que las élites del régimen se apropien de los pocos recursos de la isla y los dediquen a la represión, la subversión antiestadounidense y el espionaje, en vez de a escuelas, plantas eléctricas y las necesidades básicas del pueblo cubano”.The situation in Cuba is devolving as the island’s corrupt, brutal and anti-American Communist regime continues to prioritize its own total control over the freedom, opportunity and basic wellbeing of the Cuban people.The Cuban military-controlled conglomerate GAESA has…— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) June 23, 2026