NoticiaAsimismo, el órgano de control evidenció que Colombia invierte 10 veces menos en tecnología que los países de la OCDE.La investigación fue realizada por la la delegada para el Sector Defensa y Seguridad de la Contraloría. Foto: Archivo23.06.2026 09:43 Actualizado: 23.06.2026 09:44

La expansión de los grupos armados ilegales en Colombia alcanzó niveles sin precedentes durante los últimos años. Así lo advirtió la Contraloría General de la República al presentar un estudio en el que concluye que el país necesita aumentar de manera urgente la inversión en ciencia, tecnología e innovación para responder a las nuevas amenazas de seguridad y defensa que enfrenta el Estado.Según el informe elaborado por la delegada para el Sector Defensa y Seguridad, la presencia de actores armados ilegales pasó de 195 municipios en 2019, a 518 municipios en 2025. El incremento, superior al 165 por ciento, evidencia la capacidad de expansión y adaptación de estas organizaciones en amplias regiones del territorio nacional.La Contraloría señaló que este crecimiento territorial ha venido acompañado de una transformación en las formas de operación de los grupos armados, que cada vez incorporan mayores capacidades tecnológicas, estrategias de inteligencia y mecanismos de control territorial que representan nuevos desafíos para las instituciones encargadas de garantizar la seguridad.Migrantes y consumidores, entre los blancos del fenómeno oculto del reclutamiento de adultos. Foto:ArchivoEl estudio también reveló que estas estructuras ilegales sumaron cerca de 5.000 integrantes en apenas un año, alcanzando aproximadamente 27.000 miembros. Al mismo tiempo, los enfrentamientos entre la Fuerza Pública y los grupos armados crecieron un 111 por ciento, pasando a 228 combates durante 2025, la cifra más alta registrada en la última década.Para el organismo de control, este panorama demuestra que la seguridad nacional depende cada vez más de la capacidad del Estado para anticipar amenazas y no únicamente de reaccionar frente a ellas. Por ello, considera urgente fortalecer la investigación científica, la innovación tecnológica y el desarrollo de herramientas que permitan mejorar las capacidades de inteligencia y vigilancia.Dentro de las medidas adoptadas por el Gobierno para responder a estos desafíos se encuentra la adquisición de sistemas antidrones. La Contraloría destacó que durante 2024 se priorizaron recursos por 136.200 millones de pesos para fortalecer esta capacidad, mientras que para 2025 fueron programados cerca de 300.000 millones de pesos adicionales destinados al mismo propósito.El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, junto a la cúpula de la Fuerza Pública. Foto:CortesíaEl informe también resalta algunos avances tecnológicos desarrollados por entidades del sector defensa, los cuales han permitido incorporar innovación nacional en áreas estratégicas para la seguridad. Sin embargo, el estudio advierte que estos esfuerzos siguen siendo insuficientes frente a la velocidad con la que evolucionan las amenazas.Uno de los principales llamados de atención del estudio está relacionado con el bajo nivel de inversión que realiza Colombia en actividades de Ciencia, Tecnología e Innovación. Actualmente, el país destina apenas el 0,2 por ciento de su Producto Interno Bruto a este sector, una cifra considerablemente inferior al promedio de los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), donde la inversión alcanza el 2,5 por ciento.Para la Contraloría, esta brecha limita la posibilidad de desarrollar capacidades propias en áreas estratégicas y aumenta la dependencia tecnológica frente a otros países. En consecuencia, el organismo considera necesario avanzar hacia una política de Estado de largo plazo que garantice continuidad en los programas de investigación y desarrollo.Edificio de la Contraloría. Foto:Archivo particularEl órgano de control sostuvo que fortalecer la soberanía tecnológica es absolutamente necesario para enfrentar los desafíos de seguridad de los próximos años. Esto incluye desde sistemas de vigilancia e inteligencia hasta herramientas de análisis de datos, ciberseguridad y tecnologías destinadas a proteger la infraestructura crítica del país."La seguridad del futuro dependerá cada vez menos de la capacidad de reacción y cada vez más de la capacidad de anticipación", concluyó la Contraloría, al insistir en que la ciencia, la tecnología y la innovación son componentes estratégicos de la defensa nacional y en una condición indispensable para proteger a los ciudadanos.Finalmente, el organismo reiteró que el control fiscal moderno no solo debe verificar la legalidad del gasto público, sino también evaluar el impacto y la efectividad de las inversiones realizadas. En ese sentido, el órgano de control insistió en que los recursos destinados a ciencia y tecnología en el sector Defensa deben traducirse en capacidades reales que permitan al Estado responder con mayor eficacia a un escenario de amenazas cada vez más complejo.Jhoan Sebastian Cote Lozanojhocot@eltiempo.com@SebasCote95 en XMÁS INFORMACIÓN EN SECCIÓN JUSTICIA Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.