El PP tiene prisa por poner fecha a la investidura de Juan Manuel Moreno como presidente de la Junta de Andalucía, y Vox, su potencial aliado, no la tiene, pero trabaja sin pausa por un acuerdo. A día de hoy nada hay cerrado, aunque parece disipado el riesgo de que las negociaciones descarrilen, según se deduce de las declaraciones de los portavoces de los grupos de la derecha.El presidente del Parlamento andaluz, Jesús Aguirre (PP), se ha entrevistado este martes, por este orden, con Moreno, que se ha propuesto como candidato; con la secretaria general del PSOE, María Jesús Montero; y con el portavoz de Vox, Manuel Gavira. Moreno y Gavira estuvieron el lunes juntos negociando en el Parlamento. Los contactos son “diarios”, tanto personales como por teléfono, como ha reconocido el portavoz de Vox, quien ha mostrado la “buena disposición” y “la voluntad positiva” de su grupo a llegar a un acuerdo con el PP.El debate de investidura se celebrará “más pronto que tarde”, ha dicho Gavira, quien ha reprochado al PP que ahora tenga “prisa” por cerrar la negociación, “cuando tardó 12 días en descolgar el teléfono”. No ha querido elucubrar a qué se debe “este cambio de paso” por parte de los populares, aunque el propio Moreno lo justificó en la necesidad de tramitar a tiempo el presupuesto de la comunidad autónoma para 2027. Hasta finales de octubre no tiene obligación de entregar las cuentas al Parlamento.Dicho eso, Gavira no lanza aún la fumata blanca y ha recordado como de pasada que el presidente de la Cámara dispone hasta el 26 de junio para agotar el plazo que le obliga el Reglamento para concluir la ronda de contactos. “A día de hoy el sentido del voto de Vox a ese posible debate de investidura que tendremos será contrario”, ha dicho.Aguirre ha convocado para este miércoles la primera reunión de la Junta de Portavoces de la legislatura, en la que no hay por ahora un orden del día fijado. En la anterior legislatura, este órgano fijó en su estreno la fecha del pleno (entonces Moreno tenía mayoría absoluta) y el reparto de los senadores por la comunidad autónoma. La reunión de portavoces se celebrará después de que Aguirre culmine con los representantes de Adelante Andalucía, José Ignacio García, y Por Andalucía, Antonio Maíllo, las consultas para la investidura. Fuentes de estos grupos de izquierda dan por hecho que el pleno de la elección de Moreno se celebrará la próxima semana.Esta eventualidad no la ha descartado el portavoz del PP, Toni Martín. Según este, Moreno le ha trasladado a Aguirre que el pleno sea “lo antes posible y sin dilación”, un mensaje que el barón popular ha dejado por escrito también en sus redes sociales. “Esperamos que el diálogo dé resultados pronto”, ha enfatizado.Martín cree “posible” que Aguirre fije una fecha a partir de mañana. En la entrevista mantenida con la socialista María Jesús Montero, el presidente de la Cámara le ha trasladado que el debate se puede celebrar en los “próximos días”. La portavoz socialista ha comunicado el voto contrario de su grupo a Moreno y se ha mostrado convencida de que el pacto de las derechas “está ya sellado”. “Asistimos a la liturgia de esas negociaciones que quieren aparentar dureza y en la que por parte de un grupo y otro quieren aparentar que sacan el máximo de su posicionamiento respecto a sus planteamientos iniciales”, ha dicho.Los socialistas no descartan que en ese proceso de cortejo, hasta que culminen las negociaciones, se pueda escenificar el voto contrario de Vox en la primera votación y 48 horas después torne en afirmativo. La elección del presidente de la Junta requiere mayoría absoluta en primera votación (55 de los 109 diputados) y mayoría simple (más votos positivos que negativos) en la segunda o sucesivas votaciones. Si dos meses después de que se celebre la primera votación, el candidato a la presidencia no ha sido elegido, se repetirían las elecciones autonómicas.Mientras los grupos se afanan por el calendario, nada ha trascendido del contenido del posible acuerdo entre el PP de Moreno y la extrema derecha de Santiago Abascal. El primero dejó dicho durante la campaña que “un Gobierno con Vox es un Gobierno imposible” y su partido mantiene la idea de dejar fuera de la mesa del Consejo de Gobierno a la ultraderecha. Vox, por su parte, mantiene el mismo planteamiento que hizo en Extremadura, Aragón y Castilla y León, donde han firmado pactos de coalición con el principio de la “prioridad nacional” (la discriminación de los extranjeros respecto a los nacionales en el acceso a ayudas y servicios públicos) como principal exigencia. No obstante, el portavoz nacional de Vox, José Antonio Fuster, dejó abierta la puerta a que el acuerdo en Andalucía no sea similar y no exijan estar en el Ejecutivo. “La forma de cumplimiento puede ser muy diferente en cada una de las regiones. Si tenemos garantías de que esto se va a producir tal como hemos acordado, fenomenal. Si creemos que para que esas medidas se implementen y que los plazos se cumplan Vox tiene que estar en los gobiernos, fenomenal también”, dijo.