Investigación Exclusivo suscriptores Durante casi tres semanas la mujer ocupó una habitación en Chapinero. Hoy la Fiscalía reconstruye sus últimos movimientos.Natalia Villalba Angarita permaneció varias semanas en una habitación de Chapinero antes de que se reportara el hallazgo de su cuerpo. Foto: Archivo particularSUBEDITORA DE BOGOTÁ 23.06.2026 07:21 Actualizado: 23.06.2026 07:39
La imágenes que se conocen de Natalia Villaba Angarita muestran a una joven, de mirada fija y cabello oscuro. En otra fotografía aparece sonriendo frente a una decoración iluminada. Son algunas de las pocas imágenes que han comenzado a circular de la mujer oriunda de Cúcuta cuyo cuerpo fue encontrado dentro de una maleta en una habitación de Chapinero.Detrás de esas fotografías hay una historia que las autoridades intentan reconstruir pieza por pieza. Natalia llegó a Bogotá a comienzos de junio. El 3 de ese mes reservó una habitación en un edificio de alojamiento temporal ubicado en Chapinero, una de las zonas de mayor movimiento de la capital. Nadie imaginaba entonces que ese lugar terminaría convirtiéndose en el centro de una investigación por homicidio.Los registros conocidos hasta ahora muestran que permaneció varios días en el inmueble y posteriormente extendió su estadía. Fueron jornadas aparentemente normales, de entradas y salidas que quedaron registradas en las cámaras de seguridad del edificio y que hoy son analizadas cuadro por cuadro por los investigadores.La reconstrucción de esos movimientos se convirtió en una prioridad desde el momento en que una trabajadora de servicio ingresó al apartamento para realizar labores de limpieza. El tiempo de la reserva estaba por terminar y no había respuesta desde el interior de la habitación.En una maleta como está una empleada del edificio encontró el cuerpo de la joven. Foto:Simulación IALo que encontró cambió por completo el rumbo de aquella jornada. Según la información recopilada por las autoridades, la mujer ingresó al baño y observó que la regadera permanecía abierta. Allí también encontró una maleta. En su interior estaba el cuerpo sin vida de Natalia.Desde entonces, el edificio se convirtió en escenario de inspecciones judiciales, entrevistas, análisis forenses y revisión de cámaras de seguridad.La Fiscalía intenta establecer qué ocurrió durante los días previos al hallazgo y quiénes estuvieron con la mujer durante su permanencia en Bogotá.Las grabaciones muestran que durante una primera etapa de la reserva ingresó al lugar un ciudadano estadounidense procedente de Texas. Más adelante, cuando Natalia decidió prolongar su estadía, aparece en escena un ciudadano británico que quedó registrado en los sistemas de control del edificio.Las autoridades revisan especialmente los movimientos de este último hombre. De acuerdo con los videos analizados por los investigadores, ingresó al inmueble el 17 de junio y salió al día siguiente. En algunas imágenes aparece trasladando sábanas hacia la zona de lavandería.Por ahora, ninguna autoridad ha atribuido responsabilidades penales ni ha informado sobre capturas relacionadas con el caso. Sin embargo, esos registros forman parte de las evidencias que hoy son examinadas por los investigadores.Dentro de la habitación también fueron hallados dos pasaportes colombianos pertenecientes a Natalia. Uno estaba vigente y otro vencido. Los documentos evidencian viajes realizados al exterior, principalmente hacia España, información que ahora hace parte de la reconstrucción de sus actividades recientes.Edificio de Chapinero en donde fue encontrado el cuerpo de la joven. Foto:Archivo particularMientras los expertos forenses trabajan para establecer la fecha exacta de la muerte, otros equipos verifican llamadas, movimientos, registros migratorios, grabaciones y posibles contactos de la mujer durante las semanas previas al crimen.En las fotografías que hoy circulan en redes sociales y medios de comunicación aparece una mujer joven, arreglada para la cámara, mirando de frente al lente. Son imágenes que contrastan con el misterio que rodea sus últimos días.Mientras los investigadores avanzan en la inspección del apartamento y las preguntas comenzaban a multiplicarse, la administración del edificio confirmó que el hallazgo ocurrió en una de las propiedades que administra en el norte de Bogotá. Horas después de conocerse el caso, Administrando Espacios S.A.S. emitió un pronunciamiento en el que aseguró que la situación quedó desde el primer momento en manos de las autoridades judiciales.La empresa explicó que, una vez se reportó lo sucedido, activó los protocolos correspondientes y facilitó el trabajo de los organismos encargados de la investigación. Según señaló, desde la administración se brindó toda la colaboración requerida para las diligencias adelantadas por la Fiscalía y los equipos judiciales que llegaron al lugar tras el hallazgo.Por esos mismos pasillos por donde durante semanas entraron y salieron huéspedes, comenzaron a desfilar peritos, investigadores y funcionarios judiciales. La prioridad era reconstruir las últimas horas de Natalia Villalba Angarita y establecer qué había ocurrido dentro de la habitación donde fue encontrada sin vida.Fuentes de la Fiscalía indicaron a EL TIEMPO que el inmueble donde ocurrió el hallazgo funcionaría bajo una modalidad de alojamiento temporal similar a Airbnb, una información que ahora también hace parte del contexto analizado por los investigadores.La administración señaló que, debido a que el proceso continúa bajo reserva judicial, no puede entregar detalles relacionados con la reserva de la víctima ni sobre las circunstancias que rodearon su permanencia en el edificio. También precisó que cualquier avance oficial sobre el caso deberá ser informado directamente por las autoridades competentes, mientras la investigación continúa intentando esclarecer uno de los crímenes que más interrogantes ha dejado en los últimos días en el norte de la capital.Lo cierto es que entre la llegada de Natalia a Chapinero y el momento en que fue encontrada sin vida existe una historia incompleta. Una historia que las autoridades intentan reconstruir a partir de videos, documentos, huellas y testimonios. Una historia que, por ahora, sigue llena de preguntas.CAROL MALAVERSUBEDITORA BOGOTÁEscríbanos a carmal@eltiempo.com Lea también: Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.












