Eusebio ValParís. Corresponsal 23/06/2026 14:23 Actualizado a 23/06/2026 14:35 Uno de los efectos colaterales de la ola de calor extremo en Francia está siendo un dramático aumento de las personas ahogadas en playas, piscinas, ríos y lagos. Desde el pasado 18 de junio ha habido ya 40 fallecimientos, en su mayoría gente joven, según ha anunciado este martes el propio primer ministro, Sébastien Lecornu, visiblemente preocupado por el impacto de este periodo canicular que bate récords.El jefe del Gobierno francés volvió a reunir una célula interministerial de crisis con los departamentos más afectados. El objetivo es movilizar todo el sistema sanitario para hacer frente a esta emergencia climática, la más grave desde el año 2003, en la que se estima que hubo unos 15.000 muertos atribuidos al calor. Los servicios de urgencia de los hospitales atienden un 40% más de casos, pero de momento no están desbordados.Como consecuencia de las altas temperaturas, se ha tenido que parar el único reactor que estaba activo en la central nuclear de Golfech, a orillas del río Garona. Esta instalación está situada entre Toulouse y Agen. Cuenta con dos reactores de agua presurizada de 1,3 gigavatios. Uno estaba ya en mantenimiento. El otro ha debido pararse debido a que las aguas del Garona iban a alcanzar una temperatura de 28 grados, demasiado alta para la refrigeración.Para atenuar las consecuencias de esta crisis y facilitar la vida a las personas más vulnerables, los municipios de todo el país están tomando medidas de todo tipo, intentando crear oasis de frescor. El Ayuntamiento de París decidió mantener abiertos todos los parques públicos, día y noche. La alcaldía del distrito X de la capital facilita sesiones de cine gratuito para que las personas que lo deseen disfruten de unas horas de aire acondicionado.Corresponsal de 'La Vanguardia' en París desde el 2018. Anteriormente fue corresponsal en Alemania (1994-2002), en Estados Unidos (2002-2009) y en Italia y ante el Vaticano (2009-2018)