“Si esto es la victoria, rezo por no cosechar otra en la vida”. Corlys Velaryon, en el libro Fuego y sangre de George R. R. Martin.
La temporada 3 de La casa del dragón por fin se estrenó en HBO Max y llega con un ritmo más rápido y una mayor intensidad que sus predecesoras. También resulta mucho más espectacular. En parte es una evolución lógica, porque ya se conoce que la serie tendrá un total de cuatro temporadas, y quedan muchos acontecimientos importantes por contar de la guerra civil Targaryen (conocida como la Danza de Dragones) entre el bando de los negros (el de Rhaenyra) y el de los verdes (el de Aegon). Ahora mismo estamos ya sumidos de lleno en mitad del conflicto, como nos anticipa el famosísimo tema compuesto por Ramin Djawadi para Juego de tronos, que en la introducción de los capítulos de esta tercera temporada suena acompañado por unos siniestros tambores de guerra, mientras en la imagen se nos muestra un tapiz que recorre la historia de los Targaryen en Poniente, y que se irá actualizando con nuevos y dramáticos acontecimientos conforme la serie avance.
En este medio pudimos ver cuatro de los ocho episodios que tendrá esta tercera temporada y podemos asegurar que la primera mitad promete mucho, y que especiamente los dos primeros episodios de esta nueva entrega son impresionantes, y marcan un inicio por todo lo alto. Aunque el primero nos muestra la tan ansiada (y trágica) batalla del Gaznate (Battle of the Gullet), que se nos insistió en que iba a ser espectacular (y ciertamente lo es); es el capítulo 2 el que cambia el tablero para siempre: se convertirá fácilmente en uno de los más interesantes y completos de esta serie, y podría entrar perfectamente en un ránking de los 10 mejores episodios de todo el universo de Juego de tronos.













