Las vacas 'Tiberia 1' y 'Tiberia 2' han salvado la vida. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha dado la razón a un vecino de Lepe (Huelva), José Antonio Oria, que tiene dos vacas como animales de compañía, que la Junta de Andalucía pedía sacrificar, y entiende que se pueden mantener como mascotas si cumplen todos los requisitos legales para ello.
En una sentencia de la sección tercera de la Sala de lo Contencioso Administrativo en Sevilla del TSJA, se ha estudiado el recurso del propietario de los animales, tras ser admitido inicialmente el presentado por la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, que reclamaba el sacrificio de los animales.
La Consejería pedía “el sacrificio obligatorio y sin derecho a indemnización de los bovinos localizados en la finca situada en la parcela 478 del polígono 12 de Lepe y propiedad del recurrente”, según la sentencia, mientras que Oria pedía, como medida cautelar, que se concediese la suspensión de la ejecución del acto administrativo.
La Consejería aducía que estos animales pueden entrar en contacto con otros, “con el consiguiente riesgo de contagio de enfermedades como la brucelosis o tuberculosis, como el riesgo para la salud y seguridad de las personas” y subrayaba que “ni siquiera se encuentran debidamente identificados”.







