La organización Guinness World Records ha incluido a la tortuga Jonathan dentro de su categoría “ICON”, una distinción especial con la que la entidad reconoce a las figuras más legendarias de nuestro mundo. ¿La razón? Que el animal ha cumplido 194 años y, por tanto, sigue siendo el animal terrestre más longevo que sigue con vida hoy en día.
Este ejemplar de tortuga gigante de Seychelles (Aldabrachelys gigantea Hololissa) nació alrededor del año 1832 y, ese mismo año, fue llevado desde las Seychelles a la isla Santa Elena, donde vive desde entonces. Jonathan es más vieja que la Torre Eiffel de París, la Tower Bridge de Londres o la Estatua de la Libertad de Estados Unidos.
Con motivo de su cumpleaños, Guinness World Records recuerda en su web que la tortuga ha perdido el olfato debido a su avanzada edad, uno de los únicos problemas de salud que sufre el legendario animal actualmente. “Sus células no parecen mutar como las humanas, y su ADN está siendo analizado en busca de posibles secretos”, señala la organización.
Hace unos años, los veterinarios que se encargaban de él se preocuparon al darse cuenta de que el animal había perdido peso y su pico estaba cada vez más blando. “Comencé a alimentarlo una vez por semana con frutas y verduras para aumentar su ingesta calórica. Esta alimentación semanal lo rejuveneció y le devolvió un pico afilado para pastar, momento en el que me di cuenta de que, debido a la falta de nutrientes, tenía deficiencia de minerales y vitaminas”, explicó en 2009 Joe Hollins, su entonces cuidador.











