Activistas de Ecuador denuncian que una activista anticorrupción polaca que investigaba las acusaciones contra la empresa familiar del presidente de derecha del país, Daniel Noboa, fue asesinada para silenciarla.

Monika Silva Koniuszek, de 41 años, fue hallada muerta en su domicilio de Montañita, una localidad costera de la provincia ecuatoriana de Santa Elena. Esta madre soltera, con dos hijas de cuatro y nueve años, fue encontrada en el suelo con una soga alrededor del cuello el 8 de junio.

Un día después de su muerte, y antes de que se dieran a conocer los resultados de la autopsia, el ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, afirmó que la hipótesis inicial era que se trataba de un suicidio. “En el lugar de los hechos se encontraron las pruebas necesarias para llegar a esa conclusión”, declaró a los medios locales.

Sin embargo, el viernes, una autopsia realizada en Guayaquil reveló que la causa de la muerte fue un golpe en la cabeza y estrangulamiento.

“Con los informes periciales tenemos la certeza de que estamos frente a una muerte violenta, por lo tanto se desmorona esta pretendida alusión de que había de por medio un suicidio”, dijp la abogada Lita Martínez, directora del Centro Ecuatoriano de Promoción y Acción de la Mujer.