El documento oficial del Ministerio para la Transición Ecológica que pide Bruselas cada seis años mantiene que la especie debe ser protegida
El lobo, convertido en un animal político, ha perdido hoy otra batalla. La mayor parte de las comunidades autónomas ha votado a favor de un informe presentado por la Xunta de Galicia, gobernada por el PP, que sostiene que la población del polémico animal está en situación favorable y, por lo tanto, se le podría cazar. Una visión que choca frontalmente con la del Ministerio para la Transición Ecológica, que mantiene lo contrario y que solo ha obtenido un voto a favor, el de Cataluña. País Vasco y Castilla-La Mancha se han abstenido. El problema es que el choque entre ambas interpretaciones mantiene bloqueado el envío a la Comisión Europea del informe sexenal obligatorio sobre el estado de las especies protegidas, que se debería haber remitido hace un año. Ante el incumplimiento, la Comisión Europea ha abierto un expediente a España, que sigue su curso.
El enfrentamiento no es baladí, porque, dependiendo de la versión que se remita a Bruselas, se abriría la puerta a cazar al lobo o se le protegería. Fuentes del ministerio aseguran que mantienen su posición, porque el informe sexenal, que abarca el periodo 2019-2024, se ha elaborado a “partir de la información facilitada por las comunidades autónomas” y se fundamenta “exclusivamente en criterios técnicos y científicos”. Considera que la propuesta alternativa, la de las autonomías, “no se ajusta a los criterios” pedidos por Europa. Aún así, las mismas fuentes señalan que han recibido la documentación de las comunidades “recientemente y debe analizarse”.
