Investigación Exclusivo suscriptores China es uno de los principales proveedores, pero también hay redes de importación con favoritismo en el mercado. Agricultores en Venezuela Foto: CortesíaCORRESPONSAL DE EL TIEMPO EN CARACAS22.06.2026 23:14 Actualizado: 22.06.2026 23:14
Mientras los productores de arroz en Portuguesa y Guárico recogen sus cosechas y aceleran el paso antes de las lluvias, se enfrentan a otras trabas: la entrada sin freno de más de 300.000 toneladas de grano importado en lo que va de 2026 procedente de países como China y Turquía, lo que ha colapsado la capacidad de almacenamiento nacional, dejando la producción local a la deriva. LEA TAMBIÉN A través del acceso a expedientes aduaneros, auditorías corporativas, bitácoras de navegación satelital y testimonios clave del sector, EL TIEMPO conoció del engranaje de lo que el gremio califica como el “cartel del arroz”: un entramado corporativo que utiliza influencias políticas y privilegios arancelarios para asfixiar al campo venezolano. LEA TAMBIÉN El paso a paso de la asfixia a la industria arrocera: normativas a medidaLa distorsión del mercado local no es casual, responde a un entramado administrativo que desarmó sistemáticamente la competitividad del productor interno a través de varias etapas bien definidas:Precios fijados a pérdida indirecta: El punto de partida se dio en marzo de 2026, cuando el entonces ministro de Agricultura, Julio León Heredia, decretó el precio del arroz húmedo nacional en 480 dólares por tonelada (0,40 dólares por kilo). Esta medida obligó a la agroindustria tradicional a procesar inventarios con una materia prima de costo rígido.Permisología preferencial: Simultáneamente, un círculo exclusivo de corporaciones obtuvo autorizaciones especiales para traer grano del exterior a un costo base de 380 dólares por tonelada, beneficiándose además de un decreto de exoneración total de IVA y aranceles (0%).La brecha insalvable: Esta maniobra abrió una brecha de 100 dólares por tonelada en contra del agro venezolano. Mientras cultivar una hectárea en el país exige inversiones cercanas a los 2.000 dólares (elevando los costos operativos a 600-630 dólares por tonelada acondicionada), el producto extranjero ingresa con fletes y aranceles limpios a un costo muy inferior.Rechazo y desplome del valor local: Con los anaqueles y depósitos inundados de mercancía barata importada, las plantas procesadoras cerraron la recepción de las cosechas locales. La saturación forzó un recorte arbitrario del 35 por ciento en el pago al productor, hundiendo la cotización real de la cosecha a escasos 0,30 por kilo por kilo.Distintos productos se vieron afectados. Foto:Getty ImagesAdemás, las preferencias arancelarias no solo afectan al arroz, también productos como harina y refrescos nacionales (a estos últimos se le añade el contrabando desde Colombia).El mercado cuenta con distintas marcas de harina para hacer arepas, y como los precios son relativamente bajos (menos de dos dólares el kilo) la industria local tiene que mantener esos costos aun cuando no se adapta a la realidad nacional de precios e inflación.La mayoría de este arroz viene de China tras acuerdos que ha firmado Caracas con esas naciones.Las rutas marítimas y el rastro documentalLos documentos mostrados a EL TIEMPO permitieron identificar tres operaciones navieras clave que desnudan las maniobras aduaneras desarrolladas durante el primer semestre de 2026:El Embarque del MV Agios Porfyrios (Abril - Mayo 2026)Esta embarcación completó su descarga en Puerto Cabello bajo el amparo del Manifiesto C-14651, transportando 10.000 toneladas métricas de arroz paddy valoradas en 2,9 millones de dólares.Origen financiero: La operación se facturó a través de SRMZ Food Trading Limited, una firma offshore con sede en la Isla de Man.Destinatario y conexiones: El consignatario inicial fue Xie Yen Alimentos Agroindustriales C.A., corporación asentada en el estado Miranda. Las gestiones en el puerto las realizó Agentes Aduanales Vicgabxi, C.A., bajo la supervisión de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).Maltratar al campo, es sacarles del potrero y tirarlos a la calle. Productores de Calabozo en las calles manifestando por exceso de importación y dificultades y mal precio de su cosecha. pic.twitter.com/O6doJJHHrE— CarlosAlbornoz (@CarlosOAlbornoz) June 21, 2026








