Se sabe que la Copa del Mundo es un escaparate inmejorable para que los futbolistas consigan lucrativos traspasos una vez concluye el torneo. Sin embargo, varios participantes de Norteamérica 2026 han optado por definir su futuro a nivel de clubes en plena concentración con sus selecciones.
El lateral español Marc Cucurella fue anunciado oficialmente como jugador del Real Madrid apenas unas horas antes de saltar al campo con la selección campeona de Europa, que debutó con un sorprendente empate 0-0 contra Cabo Verde, debutante absoluta en el torneo.
Pocos días después, el Liverpool ganó la puja por su compañero de selección Víctor Muñoz, en una operación valorada en 40 millones de euros (unos 46 millones de dólares).
También en La Roja, Alex Grimaldo está a punto de cambiar el Bayer Leverkusen por el Atlético de Madrid, mientras que Pedro Porro firmó una ampliación de contrato con el Tottenham desde que comenzó el torneo.
Esta oleada de traspasos, sumada a un inicio decepcionante, ha provocado dudas en España sobre si el equipo se ha dejado distraer demasiado por el mercado; una acusación que el seleccionador Luis de la Fuente ha negado rotundamente.











