Veinte años después de anotar su primer gol en una Copa del Mundo, Lionel Messi alcanzó la cima del futbol mundial.
Con un doblete ante Austria, el argentino llegó a 18 goles y se convirtió en el máximo goleador de la historia de los Mundiales.
Cada tanto del capitán albiceleste cuenta una parte distinta de su recorrido. Algunos mantuvieron con vida a Argentina, otros la acercaron a la gloria y varios terminaron por elevarlo a la inmortalidad.
De Alemania 2006 a Estados Unidos, México y Canadá 2026, Messi convirtió cada gol en un peldaño hacia la eternidad.
Dieciocho veces celebró en el escenario más grande del futbol; dieciocho veces escribió un nuevo capítulo de una obra que ya pertenece para siempre a la historia de los Mundiales.











