Muchos colombianos amantes del balompié han tenido el sueño de conocer a las figuras que visten la Tricolor, que llenan de alegrías con cada gol y que ilusionan con tener una alegría al sonar el pitazo final. Ese es el caso de Molly Bustamante, una joven que siempre soñó con conocer a su máximo ídolo, James David Rodríguez Rubio.¿Qué necesita Colombia para clasificar a dieciseisavos del Mundial 2026? Estas son sus cuentasMolly es una mujer de Yumbo, Valle del Cauca, quien padece una condición que le impide la movilidad funcional de sus piernas y tener un habla fluida. Sin embargo, esto no le ha impedido participar activamente en deportes paralímpicos y confeccionar a mano unas manillas con las que construye su arte y una forma positiva de vivir la vida.Precisamente, este lunes Molly logró tener ese ansiado momento con el capitán de la Selección Colombia, cumpliendo su sueño de conocer a su referente y también haciéndole un regalo que James nunca olvidará: una manilla hecha a mano con los colores de nuestro combinado nacional.Adicionalmente, en el video se ve cómo el volante le da un abrazo fraterno de agradecimiento y se pone la pulsera. Luego, la joven le da una bolsa llena de manillas para los integrantes del equipo Tricolor, incluido el profe Néstor Lorenzo.En la cuenta de Molly y Jairo Bustamante, en la que el padre de la joven ha relatado por años el proceso que ha vivido junto con ella para poder llegar a ser referentes dentro de la ‘boccia’ colombiana y también ser agentes de motivación para otras personas que se encuentran en situaciones difíciles, se compartió este conmovedor mensaje:“Desde el primer día creí en el sueño de mi hija. Nunca dudé que ese sueño iba a llegar a donde tenía que llegar. El sueño de Molly era tomarse una foto con James. Y junto a ese sueño, también quiso entregarle algo hecho con mucho amor: unas manillas de la suerte para James y para cada jugador y cuerpo técnico de la selección Colombia. Los sueños no se cumplen solos… Se cumplen porque alguien cree en ellos y los sostiene hasta que se hacen realidad”.Momentos como este no solamente dignifican la lucha de personas como Molly y Jairo, quienes han vivido un camino de vida de mucho sacrificio y esfuerzo; también es valioso apreciar que los jugadores de la Selección Colombia representan la unión de todo un país, en el que es posible mostrar una buena cara frente a los problemas, y que con resiliencia las cosas pueden mejorar.