Anna BujBruselas. Corresponsal 22/06/2026 21:14 Actualizado a 22/06/2026 21:43 Pese a la enorme polémica, Bruselas sigue adelante con la idea de recibir a una delegación de talibanes para negociar el retorno de inmigrantes afganos al país. El Ministerio de Exteriores belga ha concedido este lunes visados de un día y solo válidos para Bélgica para una delegación del régimen talibán que tiene previsto viajar a Bruselas para entablar estas negociaciones con la Comisión Europea.La Unión Europea jamás ha reconocido al régimen de los talibanes en Afganistán, pero ahora por primera vez les invita a Bruselas con el fin de coordinar el retorno de migrantes afganos al país “que no tienen derecho a permanecer en la UE y representan una amenaza de seguridad”, algo complicado para muchos países comunitarios por la falta de canales diplomáticos ordinarios.La fecha de la visita no se ha confirmado por motivos de seguridad, pero según Reuters tendrá lugar este mismo martes en la Comisión Europea. La visita durará solo este día y Bélgica ha querido dejar claro que este tipo de visados para los representantes del Gobierno afgano no les permiten circular por el espacio Schengen. También que se trata de una delegación que no representa una amenaza para la seguridad nacional.De nada ha servido, pues, la carta de una treintena de eurodiputados, que rogaban al Gobierno belga que no permitiese la entrada en el país a esta delegación, argumentando que “permitir que obtengan visados para viajar a Bélgica podría interpretarse como una forma de reconocimiento político incompatible con las posturas defendidas por las propias instituciones europeas”.“Se trata de tener una reunión de nivel técnico con representantes de las autoridades de facto de Afganistán aquí en Bruselas”, ha justificado este lunes el portavoz comunitario de Interior y Migraciones, Markus Lammert. “Esta debería ser o convertirse en una reunión de seguimiento a una primera reunión que ya había tenido lugar en Afganistán en enero de este año”, ha explicado.Lammert ha recordado también que el origen de esta reunión es responder a una solicitud expresada por varios Estados miembros, coordinada por Suecia, que piden ayuda para repatriar de forma coordinada a varios individuos que han cometido delitos en Europa y no tienen derecho a considerarse refugiados, por lo que se consideran “una amenaza para la seguridad”.Deportarlos, sin embargo, es difícil por la falta de relaciones diplomáticas y de canales oficiales establecidos, y algunos países como Bélgica insisten en que necesitan el paraguas europeo para lograrlo. Un total de veinte países solicitaron en octubre la ayuda de la Comisión Europea, entre los que no se encuentra España. Otros, como Alemania, comenzaron a repatriar afganos con antecedentes criminales hace dos años. Entre los firmantes de la carta se encontraba Bélgica, pero el ministro de Asuntos Exteriores belga, el centrista francófono Maxime Prévot, ha reconocido que “desaprueba personalmente” la iniciativa de invitar a representantes del régimen talibán a Bruselas. Sin embargo, como país anfitrión de las instituciones europeas, Bélgica debe “facilitar las reuniones organizadas por estas y no poner obstáculos”. “Esto no equivale a una invitación por parte de Bélgica”, ha indicado.Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).