Crece la expectativa por la llegada de dólares a Venezuela, con el fin de oxigenar el mercado cambiario y frenar el ascenso de la divisa norteamericana. REUTERS/Nathalia AngaritaHace una semana, la tasa de cambio del Banco Central de Venezuela (BCV) marcaba 587,40 bolívares por dólar. Hoy amaneció en 612,43. Pero en estos siete días también se pasó de especular sobre la imposición de “cupos” para la adquisición de divisas a la promesa de una posible lluvia de dólares en efectivo, facilitada por la llegada de remesas autorizadas por Estados Unidos.PUBLICIDADHaciendo un balance sobre lo ocurrido, el economista Asdrúbal Oliveros destaca como positivo que “el BCV abandonó la idea de establecer cupos para las personas naturales en la asignación de divisas, y se abre la posibilidad de realizar liquidaciones en efectivo, previo acuerdo con Estados Unidos”.En medio de la amenaza de restricciones en el mercado cambiario, medida que hizo recordar los tiempos del férreo control de cambio aplicado por el régimen chavista, el director de la firma Ecoanalítica, Alejandro Grisanti, expuso que la idea había sido descartada por el gobierno de Delcy Rodríguez ante la posibilidad de que las autoridades norteamericanas permitieran el envío de remesas en efectivo.PUBLICIDAD“Esto ocurre en un momento en el que el país enfrenta una escasez creciente de efectivo. Entre el deterioro natural de los billetes, la exportación de efectivo para su bancarización en el exterior y el incentivo que genera el Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF) para mantener dólares bajo el colchón, la cantidad de efectivo circulando en la economía venezolana se ha venido reduciendo de forma importante”, acotó Grisanti.El experto adelantó que este mismo mes de junio llegaría la primera remesa, “la cual comenzaría a aliviar parcialmente la situación”.“Estos factores mejoran las expectativas de corto plazo y pueden contribuir a estabilizar el mercado cambiario. Sin embargo, la solución no puede descansar únicamente en una mayor oferta coyuntural de divisas”, explica Oliveros.PUBLICIDADEl consultor e investigador de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) indica que la presidenta encargada Rodríguez debe poner en práctica una “disciplina fiscal y monetaria” y añadir “mayor profundidad al mercado cambiario, incorporando también al mercado paralelo dentro de la estrategia”.Oliveros recomienda “aprovechar el ecosistema multimoneda, facilitando una mayor integración entre bolívares, dólares y criptoactivos”, incluido el peso en la región fronteriza con Colombia.PUBLICIDADFOTO ARCHIVO: La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, se dirige a los medios de comunicación, en Caracas, Venezuela 13 de abril de 2026. REUTERS/Leonardo Fernandez Viloria/File PhotoSubraya la necesidad de “una estrategia comunicacional más efectiva que contribuya a fortalecer la credibilidad y las expectativas de los agentes económicos”, enfatizando que “la estabilidad cambiaria sostenible no depende solo de más dólares, sino de mejores incentivos, mayor confianza y reglas claras”.Oliveros participó recientemente en una reunión con la presidenta encargada Delcy Rodríguez, donde expertos y empresarios plantearon el diseño de una política económica que fortalezca la propiedad privada y la seguridad jurídica, reduciendo la discrecionalidad regulatoria y modernizando las leyes.PUBLICIDAD
No basta con más dólares: reclaman reformas estructurales para lograr estabilidad cambiaria en Venezuela
Aunque se espera la llegada de remesas en efectivo con la autorización de Estados Unidos, plantean la necesidad de desarrollar una política guiada por la disciplina fiscal y la transparencia














