A las 16 horas con 35 minutos del pasado miércoles 10 de junio, los murciélagos aterrizaron en Durango. Al arribo de noventa efectivos del cuerpo de Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano se sumó uno de 600 elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) con un único objetivo: reforzar las tareas de seguridad en la entidad y sus vías de comunicación. El fuerte despliegue de personal castrense no es casualidad, sino una respuesta institucional para frenar a generadores de violencia que operan en la entidad. Si bien más de una organización delictiva mantiene presencia en distintas zonas del estado, existe una cuyas raíces se arraigaron desde hace al menos tres décadas al punto de convertirse en una pieza clave para el Cártel de Sinaloa y, de forma más específica, para la facción de Los Mayos. Se trata del clan familiar de los Cabrera Sarabia. A diferencia de otras organizaciones delictivas que vieron en su lugar de origen y en la palabra "cártel" los elementos ideales para autodenominarse, éste grupo criminal optó como distintivo el apellido de un conjunto de hermanos que los encabeza y que años atrás logró ganarse la confianza de Ismael El Mayo Zambada. Partidarios de las enseñanzas del también llamado Señor del Sombrero, los Cabrera Sarabia adoptaron un perfil bajo. La discreción y la negociación con actores políticos de la entidad les abrieron la puerta a consolidar su influencia en gran parte de Durango e, incluso, en estados aledaños como Chihuahua y Zacatecas. Pese a dicho factor, sus actividades no tardaron en entrar en el radar tanto de autoridades de ambos lados de la frontera como de grupo rivales, lo que provocó la caída de algunos de sus líderes pero también el ascenso de una dupla que, hasta el momento en el que se escribe esta nota, continúan al frente: Alejandro y José Luis Cabrera Sarabia. Los Cabrera Sarabia y El Mayo: una relación de negocios
Quiénes son Alejandro y José Cabrera Sarabia, aliados de Los Mayos
Con Durango como bastión, los líderes criminales forman parte de una longeva organización delictiva vinculada desde hace tres décadas al Cártel de Sinaloa.













