Dos niños de 2 y 4 años han muerto este lunes en la ciudad francesa de Carpentras (sureste) dentro del coche de su madre, que se estaba estacionado en un aparcamiento, aparentemente atrapados en el interior en plena ola de calor. De confirmarse que han sido las altas temperaturas, ya serían cinco los fallecidos por esta causa en el país, después de que varios medios franceses informasen esta mañana de la muerte de tres personas de entre 80 y 95 años.
El diario La Provence explica que la policía fue alertada a las 13.10 locales (11.10 GMT), y que a pesar de que los bomberos han acudido para intentar reanimar a los niños, no se ha podido hacer para salvarles la vida.
En declaraciones a los medios, la fiscal de Carpentras ha señalado que, aunque todavía están por determinar las causas de la muerte, se prioriza la pista del calor que sacude Francia.
Según La Provence, los niños se quedaron atrapados en el vehículo, aunque no se sabe cómo entraron ni cuánto tiempo permanecieron en el interior.
A partir de las primeras declaraciones, pudieron haber entrado en el coche sin que se diese cuenta su madre, de 33 años.










